El problema, dijo Draghi, es que “nuestra gobernanza no ha cambiado en muchos años” y la estructura europea que existe hoy “simplemente no puede satisfacer tales demandas”.
Para superar los desafíos económicos, sociales y de seguridad que enfrenta el bloque, la UE necesita urgentemente reformarse y cambiar sus tratados, argumentó el ex presidente del Banco Central Europeo y autor de un Informe histórico sobre la competitividad de la UE en 2024.
“Un nuevo federalismo pragmático es el único camino viable”, subrayó Draghi.
Ese federalismo se “construiría mediante coaliciones de personas dispuestas en torno a intereses estratégicos compartidos, reconociendo que las diversas fortalezas que existen en Europa no requieren que todos los países avancen al mismo ritmo”, explicó Draghi. “Todos aquellos que quisieran unirse podrían hacerlo, mientras que aquellos que intentaran bloquear el progreso ya no podrían frenar a los demás”.
Concretamente, eso significaría una Europa de múltiples velocidades.
Según Draghi, dichas coaliciones podrían respaldar el surgimiento de campeones europeos en sectores industriales como los semiconductores o la infraestructura de redes, reduciendo los costos de energía e impulsando los esfuerzos de innovación en todo el bloque.
Pero este salto federalista requeriría que los gobiernos nacionales renunciaran a su poder de veto, algo que históricamente ha generado resistencia por parte de los países miembros más pequeños de la UE que temen ser marginados por sus homólogos más grandes.
No es la primera vez que Draghi aboga por una Europa más federal. Hizo un esfuerzo similar en 2022 cuando era primer ministro de Italia, pidiendo a sus colegas de la UE que abrazaran el “federalismo pragmático” y pusieran fin a los vetos nacionales para acelerar el proceso de toma de decisiones del bloque.






