Siria reanudó las operaciones en una planta de fosfato en la provincia central de Homs por primera vez en diez años, informaron el martes los medios locales.
En una ceremonia oficial, el ministro de Energía, Mohammed Al-Bashir, dijo que la rehabilitación de las instalaciones en las minas de Sharqiya en Homs marca un paso significativo hacia el fortalecimiento de la presencia de Siria en el mercado mundial de fosfatos y el apoyo a la economía nacional del país.
Destacó la importancia de volver a poner en funcionamiento la planta de fosfato en las minas de Sharqiya para revitalizar el sector energético y de recursos minerales de Siria.
La minería de fosfato es uno de los sectores minerales más importantes de Siria, y la rehabilitación de la planta en las minas de Sharqiya forma parte de la estrategia del gobierno para reactivar las instalaciones de producción dañadas y reforzar la infraestructura en este campo crítico.
Fadi Harmoush, jefe de la división de fábricas de la Dirección de Fosfato de las Minas de Sharqiya, dijo que la planta ya ha comenzado la producción después de completar la rehabilitación completa, con una capacidad anual de 1,2 millones de toneladas.
La planta es “una de las instalaciones de producción de fosfato más importantes de la región y de Oriente Medio, y un fuerte pilar de la economía nacional”, añadió.
Durante los años del levantamiento contra el antiguo régimen sirio de Bashar al-Assad (2011-2024), la mayoría de los sectores vitales del país prácticamente se paralizaron, y la industria, la agricultura, la energía y los servicios esenciales sufrieron grandes daños.








