Ucrania reveló una versión avanzada de su dron marítimo conocido como Sea Baby, que representa un salto cualitativo en el campo de la guerra no convencional en el mar, con capacidades que superan con creces a las versiones anteriores en términos de alcance y carga de combate.

Los Servicios de Seguridad de Ucrania (SBU) dijeron que la nueva versión es capaz de alcanzar distancias superiores a 1.500 kilómetros y lleva una carga útil de hasta 2.000 kilogramos, el doble de la capacidad de la versión anterior. Este dron es una de las herramientas más destacadas de Kiev en el actual conflicto con Rusia, especialmente en el campo de batalla marítimo, ya que tanto Moscú como Kiev buscan sobresalir en la carrera armamentista de drones en tierra, aire y mar.

Durante una presentación especial a periodistas en un lugar no revelado, Ucrania mostró dos modelos de drones marinos, pintados de gris y equipados con lanzadores de misiles y ametralladoras. Uno de ellos fue probado en campo controlándolo de forma remota mediante una transmisión en vivo desde un operador en tierra.

Supremacía ucraniana en el Mar Negro

A pesar de la atención de los medios de comunicación sobre los drones aéreos debido a su amplio uso y efecto destructivo, los drones navales ucranianos han logrado éxitos tangibles en el Mar Negro. Pudo paralizar el movimiento de la flota rusa allí, destruir varios buques de guerra y obligar a otros a retirarse de la costa de la península de Crimea, lo que contribuyó a asegurar las vitales rutas comerciales marítimas de Ucrania.

El general de brigada del Servicio de Seguridad de Ucrania, Ivan Lukashevich, afirmó que estos drones no sólo están destinados a ataques suicidas, sino que también son capaces de llevar a cabo múltiples operaciones defensivas y ofensivas utilizando armas dirigidas de forma remota. Señaló que algunos modelos fueron diseñados específicamente para monitorear y destruir drones navales enemigos, lo cual es una nueva tendencia en el desarrollo de lo que podrían llamarse “drones de destructores”.

Éxitos militares y preparación para la exportación.

Desde el estallido de la guerra total en 2022, Ucrania ha utilizado drones “Sea Baby” para llevar a cabo 11 ataques exitosos contra barcos rusos, además de operaciones específicas dirigidas al estratégico puente de Crimea que conecta la península con territorio ruso.

En declaraciones del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó que su país produce actualmente unos 4.000 drones marinos, pero sólo necesita la mitad de esa cantidad. Y añadió: “¿Por qué no vendemos los otros 2.000 a nuestros socios?”. Esto es normal. Dejemos que las empresas vendan”.

Los funcionarios ucranianos informaron que cada dron utilizado en el campo está equipado con un mecanismo de autodetonación en caso de que exista el riesgo de que las fuerzas rusas se apoderen de él, con el fin de proteger la tecnología sensible para que no caiga en manos del enemigo. Sin embargo, reconocieron que Rusia está intentando copiar esta tecnología y utilizarla contra Ucrania.

Al comentar sobre los acontecimientos, el analista militar Serhiy Kozan dijo que el éxito de Ucrania en este campo significa la necesidad de fortalecer las defensas costeras, destacando la importancia de utilizar barreras marítimas e intensificar los sistemas de guerra electrónica para repeler futuros ataques.

Creciente interés global

Los experimentos ucranianos en el campo de los drones marítimos se han convertido en tema de amplio interés internacional, ya que varios países están siguiendo de cerca cómo estas innovaciones afectan el equilibrio del poder marítimo y están tratando de extraer lecciones para aplicarlas en otras zonas de conflicto alrededor del mundo.

Se puede decir que el “Niño del Mar” demuestra que ya no es sólo un experimento ambicioso, sino que se ha convertido en una herramienta estratégica eficaz que cambia las ecuaciones de la guerra, no sólo en el Mar Negro, sino quizás a mayor escala en el futuro próximo.

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