– Los aviones de combate son muy, muy caros de adquirir. No es sólo el avión lo que hay que tener, sino también una gran cantidad de equipos periféricos para mantenerlos, repostar y cargar armas, dice Andreas Hörnedal, líder de investigación en el Departamento de Tecnología de Defensa del Instituto de Investigación de Defensa Total FOI.

Otro interrogante es la capacidad de producción del fabricante Saab, aunque muchos componentes del Gripen E proceden, por ejemplo, de Estados Unidos. Si al final se convierte en un acuerdo real, pasarán varios años antes de que se puedan entregar los primeros planes.

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