La causa por violencia de género que tiene como imputado y detenido a un fisicoculturista y entrenador de artes marciales mixtas en La Plata, sumará un elemento que agravaría aún más la acusación: la querella solicitará la ampliación de la imputación para incorporar el delito de abuso sexual con acceso carnal, además de agravar los cargos ya existentes.
El expediente se inició tras un violento episodio ocurrido en un departamento de Barrio Norte, donde la joven denunció haber sido privada de su libertad y amenazada con un cuchillo por su entonces pareja (identificado como G.D.V.). El acusado fue aprehendido en el lugar, aunque posteriormente recuperó la libertad bajo medidas restrictivas, situación que ahora vuelve a quedar bajo revisión judicial.
Según explicaron los abogados Lucas Ferrari Goñi y Emmanuel Blanco, representantes de la víctima como particulares damnificados, nuevas entrevistas permitieron reconstruir un contexto sostenido de violencia psicológica, física y sexual, que no había quedado completamente reflejado en la denuncia inicial. “La víctima relató un entramado de control, manipulación, amenazas y sometimiento que se agravó con el paso del tiempo y que incluye un episodio de abuso sexual”, indicaron.
Insistencia, control y aislamiento
La joven contó que Gonzalo la contactó por redes sociales y que, tras meses de insistencia, accedió a conocerlo. “Yo no quería verlo, pero ante sus manipulaciones cedí y ahí comenzó el verdadero infierno”, expresó.
Desde los primeros días, describió conductas de control extremo: “Todo era insistencia, control, manipulación, amenazas de hacerse daño, episodios de violencia contra sí mismo y contra los demás”. Según su testimonio, él revisaba el celular, la desvalorizaba y la insultaba: “Me trataba de trola. No quería que suba fotos arreglada o en bikini porque decía que lo hacía para calentar”. Incluso llegó a inscribirse en el gimnasio donde ella entrena y trabaja. “Se anotó para ir en el mismo horario que yo y controlarme, porque estaba celoso de mis compañeros”, relató.
Uno de los hechos más graves ocurrió durante un viaje a Brasil. La joven aseguró que fue agredida sexualmente: “Abusó de mí. Comenzó cuando llegamos de la playa. Ante mis incontables pedidos de que no lo hiciera, me fui a bañar y se metió atrás mío, me sacó de la ducha y lo hizo poniéndome contra la bacha”. Las capturas de pantalla en las que Gonzalo reconoce el abuso será aportado al expediente.
Cada vez que ella intentaba alejarse, él la amenazaba con quitarse la vida. “A los diez días de conocernos me dijo que se mataría. Me tomé un Uber a la 1 de la mañana y fui a cuidarlo hasta las 5. Me dijo que le salvé la vida”. Ella decidió terminar la relación pero la respuesta fue una escalada de conductas violentas: “Se pegó piñas en la cara, tuvo un brote de ira y de llanto. Me decía que yo era lo único que tenía y que estaba en Buenos Aires únicamente por mí”.
El episodio que derivó en la detención
El domingo previo al hecho denunciado, Gonzalo le pidió dormir juntos con la promesa de iniciar tratamiento psiquiátrico. Al día siguiente, todo se descontroló: “Empezó a agredirme verbalmente, le pegó una piña a la pared, me rompió el picaporte y fue a la cocina a buscar una cuchilla. Me la puso contra la puerta y yo le supliqué ‘no me mates’. Me dijo: ‘me voy a matar yo, no te voy a matar a vos’”.
La joven logró llamar a una amiga y dejar la comunicación abierta. A los pocos segundos de escuchar gritos, la amiga llamó al 911. Los vecinos también oyeron los pedidos de auxilio y se acercaron al departamento.
Cuando llegó la policía, Gonzalo intentó escapar y le pidió que lo acompañara. La víctima accedió a bajar con él únicamente para que pudiera ser interceptado y quedó detenido de inmediato. Los efectivos constataron destrozos en la vivienda y el Cuerpo Médico verificó lesiones en la joven, quien luego prestó declaración.
Libertad procesal y pedido de nuevas medidas
Actualmente, Gonzalo se encuentra en libertad procesal, con una orden de restricción perimetral hacia la víctima y su domicilio. La causa continúa abierta en una UFI especializada en violencia de género. La querella pedirá que la joven sea citada nuevamente para ampliar su declaración, la incorporación de pruebas digitales, testigos y el cambio de calificación legal.
“Muchas chicas y chicos de Buenos Aires y San Juan me escribieron contándome situaciones similares con él. Gonzalo salió en libertad procesal, es decir sigue imputado y la causa sigue abierta. La justicia no desestimó nada, como él dice, y tiene una orden de restricción hacia mi y mi casa”, sostuvo la denunciante. La investigación avanza mientras la víctima permanece bajo acompañamiento y resguardo, en un contexto que los abogados califican como de altísimo riesgo.




