El instituto Almafuerte funciona en 520 y 183, Melchor Romero / web
En medio de un cinematográfico operativo, el adolescente detenido por la muerte de Kim Gómez en La Plata, ocurrida hace poco menos de un año luego de un dramático asalto en Altos de San Lorenzo, fue traslado a nuestra ciudad y alojado en el instituto Almafuerte.
Como se recordará, por estrictas razones de seguridad, el joven, que ya alcanzó la mayoría de edad, estaba preso en un centro de recepción de Batán, cerca de Mar del Plata, a la espera del desarrollo del juicio oral, que comenzará el próximo 18 de febrero.
Precisamente, ante la inminencia del arranque del debate, las autoridades de la Dirección Provincial de Institutos Penales, dependiente del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia, decidieron su arribo a la Ciudad, el cual, como se dijo, tuvo ribetes cinematográficos.
Una fuente confiable indicó que “son 14 celadores los afectados a su custodia. Dos por turnos de 12 horas parados en la puerta de su celda para que nadie lo toque ni intente hacerlo. El resto muy atentos por si hay alguna situación de emergencia por la que deben intervenir”.
“Lo consideran un detenido de alto perfil. Por eso extremaron los recaudos para evitar cualquier acción en su contra”, agregó.
Como se recordará, por el caso hay otro chico implicado, hoy de 15 años, pero que no es punible y solo cuenta con una medida de resguardo, que podría extenderse hasta que cumpla 18, siempre con autorización judicial.
El crimen ocurrió a finales de febrero de 2025, cuando los delincuentes, de 17 y 14 años, robaron un Fiat Palio rojo, en el que se trasladaban Kim y su madre, Florencia.
La mujer logró escapar, mientras que la menor quedó dentro del vehículo. Estaba en el asiento del acompañante y con el cinturón de seguridad puesto. Según pudieron reconstruir los investigadores, testigos afirmaron que vieron cómo los ladrones intentaron arrojarla por la ventanilla del auto.
Así, la niña quedó enganchada y fue arrastrada a toda velocidad durante 15 cuadras. El vehículo impactó contra un poste de luz y los ladrones escaparon. El cuerpo de Kim quedó debajo del Fiat Palio rojo de su mamá.
En declaraciones públicas, Marcos Gómez, el papá de la nena, volvió a expresar el impacto devastador que tuvo el hecho en su vida y en la de su familia.
“Nuestra vida cambió totalmente. Me siento el más perdedor de todos, me robaron todo lo que tenía”, afirmó, al recordar el asesinato de su hija. En ese marco, el padre de la nena también se refirió al debate parlamentario por la baja de la edad de imputabilidad, que volvió a instalarse en la agenda política. “La baja de imputabilidad es algo que tiene que suceder, la ley no se adapta a lo que estamos viviendo, pero no tiene que quedar ahí. Queda como que los encerramos y quedan ahí tirados y eso no va a funcionar”, sostuvo.





