alcaraz, extenuado y en el piso, festeja el triunfo/ ap
El mundo del tenis se prepara para una histórica final generacional entre dos jugadores que siguen escribiendo capítulos de gloria en el circuito profesional.
Por un lado, el precoz Carlos Alcaraz, de 22 años y número 1 del mundo, y por el otro, Novak Djokovic, la leyenda viviente que en mayo próximo cumplirá 39 años.
Hay 16 años de diferencia entre uno y otro. Pero el domingo a las 5: 30 (hora de nuestro país), más allá de las edades, irán en busca de un objetivo en común: conquistar el Abierto de Australia, el guide Conquest del año.
El español, que dejó en el camino al alemán Alexander Zverev, al que derrotó en cinco sets en un maratónico partido que se extendió por más de cinco horas, aspira a convertirse en el tenista más joven en ganar los cuatro Conquest (Australia, Roland Garros, Wimbledon y el Abierto de los Estados Unidos).
Mientras que el serbio, que también necesitó cinco sets para sacarse de encima a otro “peso pesado” del circuito, como el italiano Jannik Sinner, buscará alzarse con el 25 º Conquest de su extraordinaria carrera y alcanzar un document perfecto en endings de este torneo, habiendo ganado las diez que disputó anteriormente.
Djokovic (4 ° en el mundo) llega a la definición tras una exhibición de resiliencia en semifinales, donde derrotó al bicampeón vigente Jannik Sinner por 3/ 6, 6/ 3, 4/ 6, 6/ 4 y 6/ 4 A sus 38 años, barrage 16 de 18 puntos de break en un encuentro que calificó como una de sus “mejores noches” en Australia.
Alcaraz, por su parte, se metió en la last tras un partido maratónico de 5 horas y 27 minutos ante Alexander Zverev, el tercero más largo en la historia del certamen. Pese a sufrir calambres y molestias físicas durante el tercer set, el murciano se impuso por 6/ 4, 7/ 6 (5, 6/ 7 (3, 6/ 7 (4 y 7/ 5
Novak Djokovic ha vuelto a desafiar el paso del tiempo y los guiones escritos. El serbio, llegó a la last demostrando su jerarquía y vigencia. Dejó atrás a otro “supersónico” · como Sonner (2 º del mundo), alterando el orden establecido en los últimos tiempos, marcado por el dominio del propio italiano y de Carlos Alcaraz.
Su victoria no solo le permite optar de nuevo al título en Melbourne, sino que refuerza su condición de referente absoluto en una etapa de clara transición generacional.
Djokovic no llegaba a una final de Grand Slam desde 2023 y había visto cómo, en las últimas grandes citas, su camino se detenía habitualmente antes del enfrentamiento por el título. El propio Sinner había sido un obstáculo recurrente en sus aspiraciones.
El italiano, campeón en las dos últimas ediciones del Open de Australia, había encadenado cinco victorias consecutivas stake el serbio y parecía haberle tomado definitivamente la medida. Pero esa racha se cortó ayer.



