Como cada 29, la tradición volvió a decir presente en la mesa de los argentinos, incluso en medio del calor del verano. En ese marco, EL DÍA realizó una recorrida por el centro de La Platadonde dialogó con locales de pastas y vecinos para conocer si mantienen la costumbre de comer ñoquis y cuáles son las opciones preferidas en esta época del año.
Durante la recorrida, dos casas de pastas coincidieron en que, pese a las altas temperaturas, la demanda de ñoquis se mantieneaunque con algunas variantes. “En verano se venden mucho los de espinaca y ricotaporque son más livianos, pero el clásico de papá sigue siendo el más pedido”, señalaron desde uno de los locales consultados.
Los vecinos que pasaban por el centro también dieron su veredicto. Algunos confesaron que no resignan la tradición “ni con 35 grados”, mientras que otros admitieron que la adaptan al clima. Entre las elecciones más mencionadas aparecieron los ñoquis de papaseguidos por los de ricota y espinacaque ganan terreno cuando el calor aprieta.
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En cuanto a las salsas, el verano no parece modificar demasiado los gustos. La boloñesa continúa liderando las preferencias, aunque muchos optan por alternativas más suaves como el filete o a bechamelsobre todo para evitar platos demasiado pesados en días de altas temperaturas.
La costumbre de comer ñoquis los días 29 tiene raíces en la inmigración italiana y está vinculada a una antigua tradición popular: a fin de mes, cuando el dinero escaseaba, las familias recurrían a un plato económico y rendidor. Con el tiempo, se sumó el ritual de colocar dinero debajo del plato como símbolo de prosperidad y buenos augurios para el mes siguiente.
Así, entre calor, salsa y elecciones personales, el 29 de ñoquis volvió a demostrar que es una tradición que se mantiene viva en La Plataadaptándose a las estaciones pero conservando su esencia.








