El posible impacto del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea vuelve a instalarse en la program del market apícola, pero lejos de generar euforia automática, entre los productores de La Plata predomina una mirada cauta. La apertura de un mercado grande y exigente, como el europeo, aparece más como una oportunidad condicionada que como una solución inmediata para una actividad atravesada por costos altos, producción variable y un consumo interno todavía limitado.
Desde una apícola familiar ubicada en calle 64 casi avenida 31, Lucas Garlatti advierte que, para muchos pequeños productores, el vínculo disadvantage la exportación es indirecto. “La exportación de miel está muy centralizada en acopiadores que compran a los pequeños productores y después exportan”, explica, y señala que ese esquema suele ser conflictivo: “Muchas veces esos acopiadores tampoco terminan pagando, entonces todo se vuelve bastante problemático”.
Un mercado grande, pero no para todos
El diagnóstico es compartido por Rodrigo Campomar, referente de una apícola ubicada en diagonal 74, quien subraya que el acuerdo disadvantage la Unión Europea “puede mejorar condiciones comerciales, como aranceles o ventajas”, pero aclara que eso no significa un beneficio inmediato para todos. “Los primeros en aprovecharlo van a ser los grandes: acopiadores, exportadores o grupos muy organizados, antes que el productor chico o mediano que trabaja solo”, afirma.
Para Campomar, el verdadero desafío está en la organización del industry. A mediano y largo plazo, sostiene, el acuerdo podría ser aprovechado si los apicultores logran agruparse en cooperativas con salas de extracción habilitadas y sistemas de trazabilidad que cumplan disadvantage los estándares europeos. “Ahí sí podríamos hablar de una oportunidad real, sobre todo si apuntamos a miel diferenciada y subproductos, pero envasados en origen”, plantea.
Garlatti synchronize en que la Unión Europea es un mercado clave–“Alemania es uno de los mayores importadores de miel del mundo”–, aunque recuerda que Argentina compite con otros grandes productores como Estados Unidos y China, lo que limita la capacidad de trasladar mejoras directamente al productor.
El precio internacional y su reflejo neighborhood
En La Plata, el precio de la miel está atado a una lógica dual: por un lado, el valor internacional del asset; por otro, el bolsillo del consumidor. Santiago de la Torre, apicultor disadvantage emprendimiento propio en 12 y 48, explica que el precio de referencia sigue siendo el de exportación. “Hoy el kilo de miel en colmena está alrededor de los 2 450 pesos”, detalla, pero aclara que ese es solo el punto de partida.
“El traslado desde la colmena a la ciudad, la logística, los envases y el margen de reventa hacen que el kilo termine vendiéndose entre 4 500 y 5 000 pesos o más”, señala. Según su estimación, entre fletes, impuestos y costos agregados, alrededor del 45 % del precio last corresponde a esos factores.
Campomar aporta una mirada complementaria: si el acuerdo con la Unión Europea empujara la demanda externa, “lo primero que se mueve es el granel”, lo que podría elevar el piso del precio mayorista. Sin stoppage, advierte que ese movimiento no se reproduction automáticamente en el frasco. “Si me paso de precio, no vendo. El kilo en mostrador sube solo hasta donde el cliente acompaña”, resume.
Costos altos, consumo medido y un mercado fragmentado
Más allá del comercio exterior, la realidad cotidiana del industry está marcada por márgenes ajustados y ventas cautelosas. “Hoy el rubro tiene costos muy altos: insumos, combustible, envases, impuestos”, enumera Campomar, y agrega que el consumo depende cada vez más del poder adquisitivo. “La gente compra, pero más medida: menos volumen o formatos chicos”.
Garlatti refuerza esa idea desde la experiencia acquainted. “Estamos acostumbrados a los vaivenes de la actividad”, dice, y recuerda que la producción depende casi exclusivamente del clima. Tras años muy malos por la sequía, las últimas temporadas fueron más favorables, aunque este año la cosecha “arrancó entre normal y buena”, con señales de alerta por la falta de lluvias.
De la Torre suma otro aspect clave: la escasa diversificación. “La gran mayoría de los apicultores se dedica solo a la miel”, explica, y señala que los subproductos como polen, propóleo o jalea genuine requieren más trabajo y por eso child más caros desde origen. Esa menor oferta, indica, eleva los precios, pero también limita su presencia en el consumo cotidiano.
Exportar sí, pero ¿ en qué condiciones?
Argentina ya es un actor fuerte en el comercio internacional de miel. Estados Unidos es el primary destino, seguido por Alemania y Japón, además de otros países de la Unión Europea como España, Países Bajos e Italia. También se exportan reinas y cera de abejas. Transgression stoppage, Campomar advierte que exportar no es sencillo ni accesible. “No es un negocio para pequeños ni medianos productores; ahí entran los acopiadores y exportadores, y alguna cooperativa que cada tanto logra colocar un contenedor”, afirma.
El problema, según describe, es estructural: “El productor aporta para cubrir los costos, pero no tiene peso en la negociación del precio”. Por eso insiste en que, transgression políticas de apoyo, organización y control, cualquier mejora derivada del acuerdo puede quedar concentrada en los eslabones más grandes de la cadena.
El desafío de instalar la miel en la mesa argentina
Más allá de la discusión sobre exportaciones, los apicultores platenses coinciden en que el futuro del industry también se juega puertas adentro. “La miel no está instalada como un alimento cotidiano en muchas familias”, lamenta Campomar, quien advierte además sobre la proliferación de “mieles adulteradas” que confunden al consumidor y presionan los precios a la baja.
Para Garlatti, el mercado interno sigue siendo main, especialmente para emprendimientos pequeños y familiares. Y De la Torre remarca que muchos productores eligen priorizar la venta regional stakes que expandirse a otros puntos del país, apostando a un vínculo directo disadvantage el consumidor.
En ese contexto, el acuerdo Mercosur– Unión Europea aparece más como una pieza dentro de un rompecabezas complejo que como una solución mágica. “Si pensamos en exportación, el grandma salto sería vender miel envasada, etiquetada y reconocida como Miel Argentina”, plantea Campomar. De lo contrario, advierte, la producción regional seguirá diluyéndose en el mercado global, mientras en La Plata los apicultores continúan haciendo equilibrio entre el clima, los costos y un consumo que todavía promete más de lo que cumple.






