¡Buen viernes! Después de una pausa vuelve este hoja informativa con recomendaciones e info útil para inspirar en estas vacaciones de verano.

Arranco con una propuesta para quienes andan por Córdoba capital o se quedaron este verano en la ciudad: conocer las historias que hay guardadas bajo de la tierra. Desde la primera imprenta jesuítica hasta el sótano donde nació el alfajor cordobés, descubrí la Docta desde una perspectiva diferente en lugares que resguardan la identidad provincial bajo el asfalto.

Nordeste cordobés: Taninga y Salsacate

Taninga y Salsacate brindan una combinación de paisajes volcánicos, ríos de aguas claras y una fuerte identidad serrana. Entre recorridos escénicos como el Camino de los Túneles y proyectos de conservación como la Reserva Volcán Poca, la región propone una forma de viajar ligada a la naturaleza, la historia y el respeto por el territorio.

Valle de Punilla

A una hora de Córdoba capital, el Valle de Punilla se extiende como una línea de tiempo abierta: un territorio donde conviven los rastros de la megafauna, los pueblos originarios, los antiguos sanatorios que marcaron una época y los hoteles que hoy conservan parte de esa memoria. Con sus sierras suaves, ríos cristalinos y una vida cultural en permanente movimiento, Punilla es una de las regiones turísticas más emblemáticas de la Argentina, pero también uno de los espacios con mayor densidad histórica de la provincia. En este paisaje que mezcla memoria y presente, dos alojamientos se destacan por haber sido parte activa de la historia del valle: uno es un castillo y el otro un hotel boutique emblemático.

Voy de Viaje por el mundo: hoy, tras las huellas de Dalí en la Costa Brava

El litoral catalán, que se extiende hasta la frontera con Francia, es mucho más que sol y playa, es también arte, historia, naturaleza y cultura viva. Hacia el norte de esta región se encuentra Cadaqués, un pueblo blanco que ha sido refugio de artistas e intelectuales durante décadas, entre ellos de Salvador Dalí. El genio del surrealismo encontró aquí su lugar en el mundo. Su casa, convertida hoy en museo, es una parada obligatoria. Aunque muchos la llaman “la casa de Dalí en Cadaqués”, en realidad se encuentra en Portlligat, una pequeña cala a unos minutos a pie del centro. Es el único lugar donde Dalí vivió y trabajó de forma estable durante 52 años. Se instaló en 1930 junto a su musa y esposa, Gala, hasta que ella murió en 1982.

Si tenés planes para este “finde”, no te olvides de chequear cómo estará el tiempo, de hidratarte y de llevar protección para el sol.

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¡Hasta la próxima semana!

Cecilia



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