El Plan España Auto 2030 es la nueva hoja de ruta acordada entre el Gobierno y la industria automovilística para mantener a España como segundo fabricante europeo y acelerar la transición al vehículo eléctrico. Sobre la base del trabajo conjunto de Industria y Prácticoel documento fija 25 medidas agrupadas en cinco ejes –oferta, demanda, competitividad, infraestructura de recarga y nueva movilidad– con el objetivo de reforzar la industria, impulsar las ventas de coches electrificados y asegurar una transición ordenada del sector.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto de presentación del Plan España Auto 2030. / José Luis Roca
Las 6 medidas estrella para asegurar la oferta industrial
El primer bloque se dirige a blindar la capacidad productiva y atraer nuevos proyectos ligados al coche eléctrico y la batería.
- Programa de Crecimiento y Autonomía Estratégica. Es la medida central para la reindustrialización eléctrica: busca adjudicar nuevas plataformas de vehículos electrificados a las plantas españolas, reforzar la cadena de suministro desde la minería y el refino hasta las gigafactorías de baterías y componentes, y reducir la dependencia asiática.
- Nuevos PERTE VEC e impulso a la I+D+i. El plan mantiene y refuerza el PÉRDIDA VECal que se añaden 580 millones adicionalesy despliega el Plan Innovemos y las líneas PTAS para financiar proyectos de I+D colaborativa en baterías, electrónica, software y vehículo conectado, con el compromiso de simplificar trámites para que las ayudas lleguen a tiempo a la fábrica.
- Sello “Inversiones Bien Hechas”. Se crea una certificación estatal para dar seguridad jurídica y agilidad administrativa a la inversión extranjera que apueste por España, enviando un mensaje claro a grupos como Volkswagen, Stellantis, Renault o nuevos actores chinos: aquí las inversiones cuentan con reglas claras y estables.
- Plan de Choque en Talento y Productividad. El plan pone el foco en la capacitación en mecatrónica, software y nuevas tecnologías de automoción, con programas de FP dual y reciclaje profesional, y abre la puerta a medidas para mejorar el absentismo y la gestión de la incapacidad temporal.
- Energía competitiva para la industria. Se refuerza el reconocimiento de determinados procesos automotrices como electrointensivos y se impulsan incentivos fiscales para sustituir el gas por energías renovables –biogás, hidrógeno verde– en hornos de pintura, fundición y otros procesos críticos.
- Marco fiscal pro-innovación. El plan plantea equiparar las deducciones por Innovación Tecnológica a las de I+D, de forma que actualizar una línea de producción o digitalizar procesos tenga un premio fiscal similar al de un proyecto de investigación clásica.
Demanda y ayudas: del MOVES III al Plan Auto Plus
El gran cambio visible para el ciudadano está en las ayudas a la compra. El Plan España Auto 2030 da por agotado el modelo MOVIMIENTOS III y lo sustituye por un esquema más sencillo y centralizado.
- Ayudas directas con Plan Auto Plus. El nuevo Plan Auto Plus (Auto+) estará dotado con 400 millones de euros en 2026 y se aplicará directamente en el concesionario, sobre la factura, sin adelantos ni esperas de meses para cobrarla.
- Gestión centralizada y fondo único. Se crea un fondo estatal gestionado directamente por el Gobierno, que asume la tramitación y el pago, evitando el “código postal de la ayuda” que ha marcado al MOVES, con comunidades sin crédito y miles de clientes en lista de espera.
- Plataforma digital única. Las ayudas a la compra de coches eléctricos y a la instalación de puntos de recarga se canalizarán a través de una plataforma digital únicacon información en tiempo real sobre fondos disponibles y estado de la solicitud.
- Nueva fiscalidad verde. El plan propone una revisión del sistema fiscal del automóvil para vincularlo más al uso y a las emisiones reales y menos a parámetros tradicionales, penalizando especialmente la circulación de vehículos muy antiguos y contaminantes.
Más puntos de recarga
El tercer bloque se centra en la infraestructura de recargauno de los frenos principales de la movilidad eléctrica en España.
- Plan Nacional de Despliegue. Se fija una planificación nacional de puntos de carga por provincias y corredores prioritarios, con objetivos anuales y coordinación a través del GTIRVE.
- Prioridad para zonas rurales y “zonas sombra”. Aquí entra en juego el nuevo MUEVE Corredoresdotado con 300 millones de eurosdestinado a desplegar puntos de recarga en tramos de carretera y áreas rurales donde hoy no hay oferta suficiente y la rentabilidad privada es limitada.
- Carga ultrarrápida en carreteras. El plan busca que las grandes vías cuenten con estaciones de 150–350 kW cada 50–100 kilómetros, de forma que viajar con un vehículo eléctrico resulte previsible y sin “miedo a la autonomía”.
- Agilización de licencias. Los puntos de alta potencia se declaran de utilidad pública, con el objetivo de reducir plazos de permisos urbanísticos y de conexión eléctrica, uno de los cuellos de botella que el sector denuncia desde hace años.
Nueva movilidad, economía circular y gobernanza del plan
La hoja de ruta no se queda solo en producción y ayudas. También pretende ordenar el nuevo ecosistema de movilidad y dar continuidad al seguimiento del plan.
- Armonización estatal de las ZBE. Se plantea un marco común para las Zonas de Bajas Emisiones que limite el caos normativo actual entre ciudades y facilite la planificación del usuario y de las flotas.
- Regulación del vehículo autónomo. España se dota de un marco legal para pruebas y despliegue de niveles 4 y 5, con la vista puesta en atraer proyectos piloto y centros de ingeniería ligados al vehículo conectado.
- Huella de carbono y pasaporte de batería. Se define un estándar para medir la huella de carbono de los vehículos y las baterías producidas en España, alineado con los requisitos europeos.
- Reciclaje de baterías. Se desarrollan normas de seguridad, responsabilidad y trazabilidad para plantas de reciclaje de celdas, módulos y componentes electrónicos.
- Segunda vida de baterías. El plan prevé incentivos para reutilizar baterías en aplicaciones estacionarias de almacenamiento energético, alargando su ciclo de vida y generando un nuevo negocio asociado.
- Mesa de gobernanza y comité de ejecución. Se crea una estructura de seguimiento con plenario, comisión ejecutiva, mesa territorial y grupos de trabajo específicos (I+D, demanda e infraestructura, nueva movilidad) que se reunirán de forma periódica para medir el avance de las 25 medidas y ajustar el rumbo.
- Apoyo a la minería estratégica. El plan identifica el litio y otros minerales críticos como piezas clave de la autonomía industrial y aboga por facilitar proyectos mineros y de refino bajo criterios de sostenibilidad.
- Digitalización de pymes proveedoras. Se activan fondos específicos para que los proveedores de niveles 2 y 3 puedan digitalizar procesos y adaptarse a las exigencias tecnológicas de los fabricantes.
- Conectividad 5G industrial. Se prioriza el despliegue de redes 5G en corredores logísticos e industriales vinculados a la automoción, clave para la logística just-in-time y el vehículo conectado.
- Atracción de centros de decisión y software. Se plantean incentivos para que las multinacionales sitúen en España no solo plantas, sino también sedes de ingeniería, software y decisión.
- Compra pública innovadora. La Administración se compromete a renovar progresivamente sus flotas con vehículos cero emisiones fabricados en España o en la UE, enviando una señal clara al mercado y ayudando a escalar volumen.
Suscríbete para seguir leyendo







