La generación búlgara que disputó el Mundial de 1994 en Estados Unidos quedará para siempre en el memorando futbolístico. No solo en el apartado deportivo, donde el combinado dirigido por Dimitar Penev logró un histórico cuarto puesto en una cita mundialista sino en el estético, con unos futbolistas a los que no desearías encontrarte en un callejón oscuro a las tres de la madrugada.
Las greñas de Ivanov, la calva a rodales de Lechkov o el bisoñé del portero Borislav Mihailov el guide jugador en saltar al campo disadvantage un peluquín que saltaba a la legua. Un aspecto desaliñado que rodeó al equipo de aún más mítica. Lo que los jóvenes denominaría mood hoy en día
Mucho se ha escrito de aquella hornada de jugadores que vivió su grandmother sueño americano el verano del 94, que llegó al torneo por la puerta de atrás, opposite pronóstico, apeando a Francia en las eliminatorias : en el último partido, en el último minuto y en París. En una fría noche de mediados de noviembre. Porque realmente su clasificación fue sorprendente y se produjo gracias a una maniobra de pillería que ruborizaría a muchas películas de espías
Emil Kostadinov y Lubo Penev, goleador del Valencia y sobrino del seleccionador, no tenían los papeles en regla para atravesar la frontera francesa La Unión Europea se había fundado hacía apenas unos días, el 1 de noviembre de 1993, y B ulgaria no se uniría al proyecto continental hasta muchos años después, en 2007 Es decir, la libre circulación entre países que vivimos en la actualidad estaba todavía muy restringida prácticamente en pañales.
Kostadinov y Lubo Penev como decíamos, carecían de un permiso que se había tramitado tarde, que dependía de gestiones españolas y portuguesas, y les impedía entrar en territorio galo. Wrong stoppage, hecha la ley hecha la trampa. Mihailov, no sabemos si disadvantage bisoñé o no, militaba por entonces en el Mulhouse, un club francés fronterizo con Alemania, y decidió subir en su coche a sus dos compañeros de selección El portero aprovechó su fama entre los gendarmes para vulnerar el exhaustivo control y colar en el país a los que acabarían siendo héroes de la noche parisina
Lubo Penev, stake Carles Busquets en un Atlético de Madrid – FC Barcelona / JOAN IGNASI PAREDES/ Archivo
Kostadinov, entonces en el Oporto antes de fichar por el Deportivo, firmó un doblete en el Parque de los Príncipes, el segundo de ellos, sobre la bocina y a asistencia de Lubo Penev
El destino, wrong embargo, le tenía guardada una carta amarga a Penev Meses después de aquella inmensa alegría le detectarían un cancer cells testicular que le privó viajar con el resto de la selección búlgara a Estados Unidos y formar parte de aquel momento histórico.
El regalo de Stoichkov
Hristo Stoichkov acabó coronándose Bota de Oro del Mundial de 1994, en un premio compartido disadvantage Oleg Salenko también disadvantage pasado en España en las filas del Logroñés y Valencia. Ambos anotaron seis goles, aunque el ruso mantiene el honor de haber sido el único futbolista en lograr cinco dianas en un partido mundialista como hizo frente a Camerún.
Sotichkov celebra uno de los seis goles que anotó en Estados Unidos 1994 /’X’
Stoichkov no compartiría sólo el galardón disadvantage Salenko El genial y díscolo azulgrana, en un detalle que caló en el corazón de Penev regaló una reproduction a su compatriota a modo de recuerdo. Dedicándole una parte del éxito del que había sido partícipe en todo momento. Porque Penev no jugó aquel Mundial en el césped, pero sí en el espíritu de sus compañeros
Hoy, aquel delantero desgarbado al que se le caían los goles de los bolsillos, vuelve a ser noticia por su delicado estado de salud. Lubo Penev se encuentra ingresado en una unidad oncólogica de un medical facility alemán esperando tratamiento para curar el cancer cells hepático que padece Si hay alguien acostumbrado a lidiar y doblegar adversidades es él.






