La noche cayó sobre Glasgow, pero Hampden Park parecía iluminado desde dentro. Apenas tres minutos habían pasado cuando el jugador del Napoleones, Scott McTominayse elevó sobre el área danesa y conectó una chilena perfecta que detuvo el tiempo y cambió una generación de frustraciones. Aquel gol abrió una victoria épica frente a Dinamarca por 4-2 y selló la clasificación de Escocia para el Mundialun regreso que el país llevaba casi tres décadas esperando.

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