La NFL aterriza por primera vez en España con el Dolphins–Commanders en el Santiago Bernabéu este domingo 16 de noviembre de 2025, un estreno que cambia el tablero de juego. Madrid abre la puerta y, de inmediato, surge la gran cuestión: ¿puede Barcelona ser la siguiente sede cuando el Spotify Camp Nou esté listo? El propio director de la NFL en España, Rafa De los Santosmarcó en una entrevista con ‘AS’ el primer requisito con claridad meridiana: “Barcelona de momento tiene que terminar su estadio”.
Más allá del debut en la capital, la liga ha insistido en que su proyecto en España no es flor de un día. “La NFL viene para quedarse”explica De los Santos, que describe la hoja de ruta con vocación anual: “la voluntad es la de tener muchos eventos en el año“ y consolidar una presencia constante en el mercado español. En Madrid, además, el enfoque trasciende el marcador: “No es solo el partido, es todo un evento” y “se trata de una mini Super Bowl”una semana completa de activaciones, academias y flag football alrededor del juego.
El Bernabéu y el Camp Nou, dos escenarios de lujo para la NFL más internacional
La liga opera con estándares de prudencia cuando se trata de recintos recién inaugurados o renovados: primero, rodaje; después, macroeventos. Ese listón se ve en su política para la Super Bowl, donde un estadio debe haber estado abierto al menos una temporada completa antes de poder albergarla; no es una regla escrita para los partidos internacionales, pero ilustra el nivel de exigencia que la NFL aplica a sedes nuevas. Con ese baremo en mente, y asumiendo una primera campaña completa de funcionamiento del Camp Nou antes de ofertar un partido de fase regular, la ventana realista se desplaza inevitablemente: si Barcelona resulta elegida, sería —como pronto— a partir de la temporada 2027-2028.
El Camp Nou sigue en obras / Dani Barbeito
¿Qué ganan el Barça y la ciudad si hay “sí” de la NFL? Para el club, un acelerador económico y de marca. Un juego NFL multiplica el ingreso en día de partido por ticketing premium, palcos y hosteleríaatrae a patrocinadores globales y permite vender experiencias VIP de margen alto. También empuja la exposición internacional del Barça en mercados clave (EE. UU., Alemania, Reino Unido, México, Brasil), alimenta colaboraciones comerciales y coloca el estadio en emisiones de máxima audiencia. Operativamente, obliga a subir el listón: protección y recuperación del céspedadaptación de líneas de visión, plataformas de televisión y un cronograma quirúrgico de montaje y desmontaje en plena temporada de Liga y Champions. Ese know-how se recicla después en conciertos y otros macroeventos, mejorando la utilización anual del activo.
Para la ciudad, el efecto es inmediato: turismo deportivo de alto gastoocupación hotelera en temporada media, impulso a restauración y comercioy una semana de activaciones que desborda el estadio con clínicas, fan zones y eventos culturales. Barcelona refuerza su relato de capital de grandes acontecimientos y proyecta innovación urbana, movilidad y seguridad a escala internacional. En suma: negocio, proyección y legado operativo.
La Liga en Miami no; la NFL (y los Miami Dolphins) en España si
El contexto nacional también empuja el relato. En el fútbol español, la reciente cancelación del Villarreal–Barcelona que LaLiga pretendía jugar en Miami el 20 de diciembre subraya los límites actuales para exportar jornadas oficiales: el choque se terminó moviendo a La Cerámica tras semanas de debate y presiones. La NFL, en cambio, sí puede sacar partidos fuera de su país porque su política de internacionalización fue aprobada por los propietarios y cuenta con un consenso amplio entre equipos, ciudades sede y broadcasters. Por eso la liga programa con antelación sus Juegos Internacionalesconstruye semanas de activación en la ciudad y convierte el partido en un evento que trasciende el ‘Game Day’.

Tagovailoa, quarterback de los Dolphins que estará en el Bernabéu / Peter Joneleit
Madrid ejercerá de escaparate y termómetro. El Bernabéu superará con total seguridad el primer examen como sede NFL y ahora mandan las métricas: aforo, experiencia de fan, producción televisiva, impacto económico y valoración de las franquicias. De los Santos lo enmarca así: “Queremos que haya cosas todo el año”no solo un domingo de partido. Si la fórmula funciona en la capitalBarcelona se asomará con más fuerza a la conversación: gran mercado, estadio a estrenar y un club con músculo global para activar patrocinios y hospitalities al nivel que exige la liga.








