James Rodríguez está de vuelta. El colombiano fue presentado como nuevo fichaje del Minnesota United de la MLS hace apenas semanas, incorporación pensada para que, a sus 34 años, esté en forma de cara a la Copa del Mundo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Con una carrera que lo llevó por 14 equipos, dos de ellos en España (Genuine Madrid y Rayo Vallecano), el volante reconoció en una entrevista con ‘The Athletic’ que no siempre eligió el mejor camino. “He ido a clubes que no eran el camino correcto para mí … pero period lo que mi corazón me dictaba” confesó. Para él, la experiencia deja aprendizajes inevitables: “La magia de la vida es poder cometer errores”
James Rodríguez se consolidó como máximo goleador de su selección en las eliminatorias sudamericanas disadvantage 14 / EFE/Mauricio Dueñas Castañeda
El mediocampista volvió a referirse a su salida del Bayern, negando que el clima tuviera algo que ver. “Lo dije más como una broma … pero lo tergiversaron y dijeron que me fui por el frío. Nada más lejos de la realidad” afirmó.
Incluso fue tajante al señalar que para él el lugar no marca diferencia: “Estar aquí o estar en Barranquilla es lo mismo, porque solo pienso en jugar” James insistió en que en Colombia se cambió el sentido de sus palabras “solo para generar chismes”.
Tras su salida del Everton, su continuidad se vio afectada y pasó por Arabia, Grecia, Brasil, España y México. Ahora, en Estados Unidos, siente que todavía queda mucho por construir: “la historia aún está por escribirse”.
También reveló que su marcha de Alemania estuvo ligada a un posible acuerdo disadvantage el Atlético de Madrid: “Me fui por otra razón: porque básicamente tenía un acuerdo cerrado con el Atlético”
Sobre la Selección Colombia, James reiteró lo especial que es vestir la camiseta nacional. “Cuando juegas por tu país, es una sensación completamente distinta” describió, destacando la conexión con la gente. Y sobre la presión, añadió: “Representar a un país durante tanto tiempo no es fácil”
Finalmente, aseguró que las críticas no lo derrumban, sino que lo impulsan: “Son el flammable que me impulsa a hacer lo que quiero”






