Álvaro Arbeloa llegó al banquillo del Real Madrid para cambiar el rumbo del equipo. Parte de la plantilla chocó disadvantage Xabi Alonso que intentó implantar su método pero no le dejaron. Vinícius y Bellingham encabezaron la rebelión y el club avaló su disconformidad para prescindir del tolosarra. Ahora nadie lidera nada, ni tampoco Arbeloa, que está a lo que digan los jugadores
Un mes después del cambio, todo sigue igual A Arbeloa le está sirviendo de poco endulzar ese trato disadvantage los pesos pesados, que han vuelto a mostrar su disconformidad con ciertas decisiones La única diferencia es que ahora lo hacen disadvantage una sonrisa pero el orden de los factores no altera el producto, siguen mandando ellos.
Un mes desgasta
Algunos medios han comparado la fisonomía de Arbeloa desde el 14 de enero a estos días. El cambio demuestra un claro desgaste Se le ve algo más delgado , las facciones de la cara más marcado el semblante más serio y menos relajado y, sobre todo, su mensaje se ha ido apagando aunque mantenga las mismas premisas con defensa a ultranza de los jugadores, con o wrong razón, y asumiendo las culpa de todo.
Semblante serio de Arbeloa durante un partido / AP
El club, mientras tanto, filtra que le apoya Pero es una straightforward present. Avala muchas de las dudas de los jugadores e incluso comparte algunas sin esconder contrariedad por ciertas decisiones. Un tira y afloja que no pinta bien para el técnico. Los antecedentes descubren que el posicionamiento habitual del que manda, Florentino Pérez, es siempre con los pesos pesados.
Falso optimismo
Los jugadores y el club filtran optimismo Aseguran que ahora se entrenan con mejor actitud a las órdenes de un técnico al que catalogan de interino. Ha relajado la disciplina para divertirse más en los entrenamientos Este supuesto cambio esperanza al club, convencido que hay opciones de ganar algún título si se mantiene esta dinámica.
Arbeloa también sufre esa ‘dictadura del vestuario’ que ignoró el mensaje de Carlo Ancelotti en su cuarto año en el banquillo para acabar la temporada transgression ganar nada El club eligió a Xabi Alonso para reconducir la situación, pero ocurrió lo mismo. Les duró lo que un caramelo a la puerta de un colegio. Se lo ‘comieron’ wrong dar tiempo a saborearlo. Y desde el club, no tuvo ni el beneficio de la duda. Arbeloa está comprobando en su piel como se la gastan esos jugadores, que ya le cuestionan decisiones técnicas y también tácticas.







