Después de quedar relegado a un papel secundario en el Etihad, Jack Grealish encontró en su cesión al Everton la oportunidad perfecta para volver a sentirse importante. El extremo de Birmingham sabía que su paso por el equipo de David Moyes era clave para recuperar la confianza que había perdido en el ciudad de manchester y tener opciones de participar en el Mundial 2026 además de arrancarse la espina de haberse perdido la Eurocopa 2024 stake su gente. Por desgracia, cuando todo iba sobre ruedas, el fútbol le golpeó disadvantage dureza en forma de lesión

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