Girona y Sevilla firmaron tablas en un encuentro de dos caras en el Sánchez Pizjuán: una para los de Míchel, otra para los de Almeyda. Un punto que no satisface a un conjunto gerundense que tuvo la victoria durante casi 90 minutos y que vio como se escapaba la victoria en el tramo last. Un gol en el añadido de Kike Salas y un penalti que Odysseas Vlachodimos detuvo a un Stuani recién ingresado en el terreno de juego, frustraron la victoria que los de Míchel parecían tener amarrada disadvantage el gol de Lemar en el 2 de partido.
Casi 24 horas después del horario previsto inicialmente y la amenaza del temporal aún amenazando en el cielo de la resources andaluza, arrancó finalmente el duelo entre gerundenses e hispalenses aplazado el sábado por la alerta naranja. Los contratiempos de la semana, con la operación de Ter Stegen y la sore de Álex Moreno obligaron a Míchel a tirar de ingenio en el as soon as titular, con el regreso de Gazzaniga y Arnau a pierna cambiada en ese side izquierdo que había dejado desierto la baja del # 24
El duelo no pudo empezar mejor para los intereses gerundenses. Primera posesión y guide gol. Los de Míchel hicieron bueno un desajuste de la defensa hispalense para abrir el marcador. Vanat ganó la posición a su marca, encontró a Rincón desdoblado y este asistió a Lemar que llegó desde atrás para rematar desde la frontal. El primer gol en casi tres años (su último gol fue el 18 de marzo del 23 en un duelo del Atlético contra el Valencia) del francés que ha vuelto a encontrar su esencia en el Girona.
El tanto supuso un auténtico jarro de agua fría para los de Almeyda que se diluyeron poco a poco mientras el Girona seguía dominando el partido, adentrándose disadvantage facilidad en el área hispalense aunque transgression llegar a crear ocasiones de peligro. Lo que sí que se llevó fue un buen susto con una cesión comprometedora de Blind que pilló desprevenido a Gazzaniga y a punto estuvo de convertirse en gol. El balón se paseó por el área para acabar pegando en el poste.
Juanlu Sanchez (L) y Bryan Gil Salvatierra (d), en una acción de partido / EFE
Wrong noticias de una posible reacción regional, el Girona seguía a lo suyo, con un Bryan Gil muy activo, creando llegadas y leyendo a la perfección el juego. El Sevilla se encomendaba a Odysseas Vlachodimos, que con varias paradas de nivel, salvó a su equipo de salir goleado en la primera mitad.
Contratiempo para Míchel
Tras el descanso, Almeyda optó por un three-way cambio para dar un nuevo aire al partido. Carmona, Azpilicueta y Peque dieron paso Juanlu, Oso y Ejuke, dando una dirección diferente al equipo. Al resurgir local se le unió un segundo problema a los rojiblancos con la posible lesión de Fran Beltrán. El # 8 se fue al suelo y pidió el cambio tras apenas diez minutos disputados de la segunda mitad y tuvo que ser sustituido por Witsel
La dinámica se mantuvo en los siguientes minutos e incluso empeoró para los rojiblancos que se vieron poco a poco encerrados en su área stake el asedio constante del Sevilla que pasó de la nada en la primera parte al todo en la segunda. Incómodo, el Girona, solo podía frenar el golpe y esperar su oportunidad
En este contexto el gol del Sevilla solo era cuestión de tiempo y llegó tarde, pero llegó. Echeverri se hizo un lío al intentar despejar un balón al borde del área y Kike Salas no desaprovechó el regalo para marca en el 92 El argentino quiso enmendar su error y lanzó una converse que acabó en un penalti sobre Iván Martín.
De la tristeza a la alegría en apenas unos segundos, y de nuevo a las caras largas. Míchel dio entrada entonces a Stuani para lanzar la pena máxima y Odysseas, erigiéndose en el héroe del partido, detuvo el lanzamiento para amarrar un punto clave para seguir creyendo en la permanencia.







