De la ciudad a la montaña, de las pistas de hielo a las de esquí. Italia propuso una original ceremonia en varios escenarios diferenciados que supuso una oda a la cultura y la tradición del país. El emblemático Estadio Olímpico de San Siro, casa del AC Milan y el Inter de Milan, fue el eje principal de la Ceremonia Inugural de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, los XXV de la historia, que también dio protagonismo a Predazzo, Livigno y Cortina d’Ampezzo. Una gala que arrancó con un vídeo con el que se pretendía recoger la esencia de la cultura italiana y que dio paso sobre el escenario a Cupido y Psique en “un homenaje a la belleza como fuerza generadora de harmonía conectando el cuerpo físico, el arte y la tecnología”.
Tras ellos aparecieron Verdi, Rossini y Puccini, grandes compositores italianos, acompañados de personajes inspirados en la imaginación y la simbología italianas como la gastronomía o la moda. Una mezcla de colores para esta performance en la que comparecieron los grandes nombres de todos los ámbitos de la cultura y la tradición italiana. Todos ellos conducidos por la figura de la desaparecida Rafaella Carrà, un auténtico icono del espectáculo transalpino. En definitiva, un completo resumen de la historia de Italia magistralmente coreografiado.
La cultura italiana estuvo presente en la Ceremonia Inaugural / @milanocortina26
La siguiente en escena fue la reconocida cantante estadounidense Mariah Careyen uno de los platos fuertes de la Ceremonia, interpretando el clásico, Nel blu dipinto di blu de Domenico Modugno, un auténtico símbolo del espíritu deportivo y todo un himno en Italia. La actuación daba paso al primer bloque protocolario de la gala con la entrada de autoridades, encabezada por Sergio Matarellapresidente de Italia, quien fue llevado de forma simbólica por un tranvía conducido por el mismísimo Valentino Rossi.
Entre la ciudad y la montaña
No podía faltar el homenaje a la moda italiana con un desfile de modelos vestidos con trajes verdes, rojos y blancos diseñados por Giorgio Armani. Llegaba uno de los momentos más emotivos, un bien solventado ‘crossover’ entre Milán y Cortina d’Ampezzo, las dos sedes de estos Juegos, para hacer sonar el himno de Italia, interpretado por otro icono del país, Laura Pausini, acompañada por un coro de montaña desde Cortina. Un momento emotivo que dio paso al infinito, un conocido poema de Giacomo Leopardi, recitado por el actor Gianfrancesco Favino. Tras él y en medio de una trabajadacoreografíaa fueron apareciendo uno a uno los cinco aros olímpicos para simbolizar la unión de las dos sedes, la unión entre la ciudad y la montaña. Un símbolo del espíritu de la ceremonia que dice que “solo a través del encuentro de mundos diferentes puede nacer la harmonía para unir a los pueblos, los lugares y las generaciones”.
De esa espectacular puesta en escena con los cinco aros olímpicos que se elevaron sobre el estadio con fuegos artificales incluidos se dio paso al desfile de los diferentes países participantes. Un desfile con los deportistas ataviados con amplias ropas de invierno, que también se llevó a cabo entre diferentes sedes. España, con 20 representantes, contó con la patinadora Olivia Smart, desde Milán, y el patinador Quim Salarichdesde Livigno, como abanderados. También desfiló con 20 representantes el grupo de atletas individuales neutrales. En total, 92 delegaciones con cerca de 3.000 deportistas. La delegación italiana cerró el desfile ante una gran ovación de su público y cuatro abanderados: Arianna Fontana (patinaje de velocidad en pista corta), Federico Pellegrino (esquí de fondo), Federica Brignone (esquí alpino) y Amos Mosaner (curling).
Repaso histórico y broche final
Tras el protocolario desfile se dio paso a un repaso de la historia de los Juegos Olímpicos de invierno empezando por una repaso a los carteles promocionales de las diferentes citas desde aquella inaugural de Chamonix 1924. Y de la historia a otro de los clásicos de la cultura italiana con un repaso al lenguaje no verbal, tan propio del país.
Ya en el tramo final, las banderas de las 92 delegaciones desfilaron hasta el centro del estadio en otra imagen de unidad y hermandad. Giovanni Malagò, presidente del Comité Organizador, fue el encargado de ofrecer las primeras palabras de la Ceremonia y dar la bienvenida a los Juegos Olímpicos de MIlano Cortina que continuan con el “orgulloso legado” de Cortina, Roma y Turín. Después fue turno para la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry y por último Sergio Mattarella, presidente de la República de Italia, que declaró abierta la XXV edición de los Juegos de Invierno.
Con los Juegos inaugurados oficialmente, la gala tuvo su broche de oro con Andrea Bocelli y el ‘Nessun Dorma’, la acutación de Ghali, y la presencia de la actriz Charlize Theron, en un llamamiento a la paz que dio paso al camino de la bandera olímpica (tanto en Milán como en Cortina) y el tradicional encendido de la antorcha, también en dos pebeteros, en dos ciudades distintas. El Arco de la Paz de Milán fue el escenario del destino final con el mítico Alberto Tomba y la también esquiadora Deborah Compagnoni como encargados de encender la llama olímpica en un pebetero inspirado en Leonardo Da Vinci. El mismo diseño que el de Cortina que encendió otra deportista mítica italiana como Sofia Goggia.







