Si algo caracteriza a Luis Enrique es que no le tiembla el pulso a la hora de cambiar jerarquías de un día para otro. Que se lo digan a donnarumma. El portero italiano firmó un segundo tramo de temporada espectacular, clave en la conquista del triplete. Aun así, el asturiano decidió prescindir de él porque buscaba un guardameta con “características diferentes”una decisión que sorprendió a todos, por lo que el jugador acabó fichando por el Manchester City.
El sustituto elegido fue Lucas Caballeroprocedente del Lille, uno de los porteros más prometedores del escaparate francés y europeo. Costó 40 millones de eurosconvirtiéndose en el quinto portero más caro de la historia, solo por detrás de Kepa, Alisson, Buffon y Onana. Una apuesta firme para custodiar la portería del Parque de los Príncipes durante muchos años.
Con la venta de Arnau Tenas al Villarreal, en agosto no había dudas sobre quién sería el titular. Parecía impensable que Chevalier no jugara por delante de Safonovel portero ruso fichado un año antes del Krasnodar con un rol suplente. Sin embargo, las circunstancias han cambiado, y la imprevisibilidad de Luis Enrique ha vuelto a escena.
La sensación es que a Chevalier le ha quedado grande el salto al vigente campeón de Europa. Desde su debut no ha brillado especialmente: algunos errores puntuales y una cierta timidez en el campo han alimentado las dudas. No ha mostrado la versión que deslumbró en Lille, y eso ha empujado al técnico a mover ficha.
Safonov detiene un remate del Newcastle / CHRISTOPHE PETIT TESSON / EFE
En el duelo de Champions ante el Newcastle saltó la sorpresa: el elegido fue Safonov. Lo que parecía un cambio puntual empezó a generar dudas. Unas dudas que se disiparon el domingo ante el Estrasburgo, cuando el ruso volvió a repetir en el once y fue decisivo al detener un penalti que dio la victoria a los parisinos, mientras las cámaras mostraban a Chevalier en el banquillo, con el rostro cubierto por el buff, asimilando una tendencia a la que parece que tendrá que acostumbrarse.
El momento de inflexión
Para entender la decisión hay que remontarse al 29 de noviembre. Chevalier había jugado todos los partidos, pero una lesión de tobillo en Mónaco lo dejó fuera dos encuentros. Safonov ocupó su lugar y, una vez recuperado, el ruso mantuvo la titularidad durante diciembre e incluso en la final de la Copa Intercontinental ante el Flamengo, donde fue el gran héroe al detener cuatro penaltis en la tanda final.
Su mérito fue aún mayor cuando se supo después que jugó con una mano fracturadalo que lo mantuvo alejado del césped hasta el reciente partido contra el Newcastle. Dos meses después, con ambos porteros disponibles, Luis Enrique no dudó en apostar por el ruso.

Chevalier celebra la victoria ante el Barça / Siu Wu / EFE
La postura de Luis Enrique
Luis Enrique, por su parte, no se anduvo con rodeos tras el último partido de Champions: “Cuando vean mis decisiones en el futuro, todo el mundo lo tendrá muy claro”dijo. “No tengo ningún problema en rotar a los porteros. No sé si lo haré más adelante, pero estoy abierto a probarlo, y pido a mis jugadores que estén preparados en todo momento. Pero no sé qué voy a hacer”.
El técnico asturiano mantuvo el mismo discurso el sábado: “Estoy contento de tener a estos tres porteros. Me gusta la competencia en todas las posiciones. Así es el fútbol moderno: siempre hay cosas que cambiar, y estoy muy abierto a hacerlo. Estoy encantado de contar con tres porteros de este nivel”.
Quizás haya que esperar unas semanas más para confirmarlo, pero las intenciones son claras. Safonov, que solo jugó 17 partidos la pasada temporada, apunta a consolidarse como el número uno. Otra revolución más de Luis Enrique, que vuelve a confirmar su fe en la meritocracia por encima de los nombres o los millones invertidos. Tal vez Chevalier sea el portero del futuro del PSGpero, por ahora, su sitio parece estar en el banquillo… al menos durante un tiempo.






