Los elogios hacia Carlos Alcaraz crecen al mismo ritmo que sus récords. El tenista murciano se proclamó el pasado domingo campeón del Open de Australia, un título inédito en su palmarés con el que completó el Career Grand Slam a los 22 años y 272 días, convirtiéndose en el jugador más joven de la historia en conquistar los cuatro grandes del calendario.
El logro sitúa al tenista de El Palmar en una dimensión histórica difícil de igualar. A esa misma edadRoger Federer y Novak Djokovic contaban con un solo Grand Slam en su habermientras que Rafa Nadal sumaba cinco. Alcaraz, por su parte, ya ha levantado siete grandes y ocupa el número uno del ranking ATP, con estadísticas que lo proyectan hacia un lugar privilegiado en la historia del tenis.
Alcaraz, campeón / ABIERTO DE AUSTRALIA
Las voces autorizadas no han tardado en rendirse a su figura. Rick Macci, histórico entrenador que trabajó con leyendas como Serena y Venus Williams, Maria Sharapova o Andy Roddick, aseguró que Alcaraz es “el jugador más completo de la historia”. En la misma línea se pronunció Toni Nadal, quien considera que el murciano no tiene techo.
El consenso es prácticamente unánime en torno al impacto de Alcaraz en el circuito. El último en sumarse ha sido Fabio Fognini, extenista italiano, que disputó su último partido como profesional ante el murciano en la primera ronda de Wimbledon 2025. El de San Remo fue contundente al analizar al español, al que comparó con los tres integrantes del Big Three.
“Carlos Alcaraz puede ser una mezcla de Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic. Tiene el talento de Federer, el coraje, la fuerza y la condición física de Nadal, y la elasticidad y las recuperaciones imposibles de Djokovic”, afirmó Fognini en su cuenta de Instagram tras el Open de Australia.
“Con 22 años y 272 días, Carlitos Alcaraz es el jugador más joven de la historia en completar el Career Grand Slam. Felicidades, Carlitos”, añadió el italiano.
Las palabras de Fognini tienen un peso especial. El exnúmero 9 del mundo se enfrentó en ocho ocasiones a Djokovic, en 18 a Nadal y en cuatro a Federerademás de medirse tres veces a Alcaraz, todas con derrota ante el español. Una experiencia directa que refuerza la magnitud de un tenista que, pese a su juventud, ya camina entre los más grandes.








