Mientras Lamine Yamal está rindiendo a un nivel absolutamente diferencial y se exhibe partido a partido, la ratio de minutos del jugador que dobla su posición, Roony Bardghji, ha decrecido un poco. Ya sabía el sueco que vivir esta temporada a la sombra de la gran estrella del equipo no sería sencillo y que, salvo contratiempo en forma de lesión o sanción, los minutos iban a estar carísimos.
No ha participado en exceso en su primer curso de azulgrana el el nórdico, pero sí que ha tenido esa capacidad de cada vez que ha disfrutado de minutaje dejar destellos y buenas sensaciones. Y no es nada fácil porque cuando apareces tan poco siempre existe ese riesgo de que entre la ansiedad, el querer demostrado mucho en poco tiempo.
LAMINE, EN ESTADO DE GRACIA
Lamine acumula tres partidos seguidos jugándolos completos. 90+90+90. Tres goles, una asistencia y omnipresente, generador de peligro, catalizador del juego ofensivo del equipo. Ese estado de gracia lo hace imprescindible y casi ‘obliga’ a Flick a no quitarlo del terreno de juego mientras el partido no está completamente decidido.
Lamine Yamal, durante el partido ante el Albacete / REGAZO
Y si quitamos el encuentro ante el Slavia de Praga, en el que el ’10’ estuvo sancionado, acumula siete de los últimos ocho partidos en los que ha estado disponible jugando todos los minutos. Y en el otro estuvo 80′ sobre el terreno de juego y solo fue relevado ya con el partido decidido. Esto ha provocado que Roony haya desaparecido un poco del mapa. Sí que fue titular ante el Slavia en ese duelo en el que Lamine estuvo ausente, pero ahora acumula tres partidos consecutivos a cero.
TIEMPO COMPLICADO
Y si echamos un vistazo a los últimos ocho compromisos son cinco sin jugar un minutos, seis minutos en otro, 12 ante el Oviedo y los 61′ de Champions en Praga. Una situación difícil para el extremo nacido en Kuwait, al que tras el choque ante el Albacete se vio algo cabizbajo. Normal, todo futbolista quiere ser protagonista y esta dinámica de poco minjutaje y poca incidencia que lleva no es agradable.

Roony Bardghji durante el entrenamiento en la Ciudad Deportiva / Marc Graupera/FC BARCELONA
Flick siempre ha elogiado su actitud y predisposición en público. Y es la realidad, el chico entrena a altísima intensidad y es una esponja desde que llegó en verano del Copenhague. Un gran movimiento de mercado del Barça. El técnico alemán necesita a todos los efectivos y sabe que precisa de fondo de armario para afrontar todo lo que está por venir. Y eso incluye a un Bardghji que siempre ha rendido cuando se le ha llamado a filas.







