El Barça, actual campeón de la Copa del Rey, ya está en semifinales de la competición tras derrotar el martes en el Carlos Belmonte al Albacete, el equipo que había eliminado al Real Madrid en la anterior eliminatoria. Los de Hansi Flick ganaron gracias a los goles de Lamine Yamal y Ronald Araujo y a una jugada en los últimos instantes en la que Gerard Martín salvó el empate y evitó la prórroga. Además de estas acciones, el encuentro dejó otras imágenes curiosas.
Sobraron bufandas
El partido ante el Barça fue una fiesta en Albacete como lo había sido el que jugaron los manchegos contra el Real Madrid. No visitaban los azulgranas el Carlos Belmonte desde el año 2004. Las calles de la ciudad se llenaron de gente desde primera hora de la tarde con camisetas de su equipo y bufandas conmemorativas del partido. Eso sí, se pasaron en su fabricación. Costaban 15 euros por la tarde, pero sobraron muchas. A la salida del estadio, se vendían por cinco euros.
Lamine se mojó
Como está siendo habitual en muchos campos, Lamine Yamal es el jugador del Barça más silbado y abucheado por la afición rival, la misma que querrá en verano que el azulgrana lidere a la selección española en el Mundial. Tras el calentamiento y antes de que los de Flick se retirasen a su vestuario, se encendieron varios aspersores para regar el césped. Uno de ellos cogió de lleno a Lamine. Se rió la afición del Albacete y también Lamine. El de Rocafonda, por cierto, mostró su deportividad cuando se interesó por Neva, defensa del Albacete que tuvo que dejar el campo lesionado tras una acción fortuita con el azulgrana.
Un buen gesto
Tras la salida de ambos equipos al terreno de juego con los aficionados del Albacete cantando el himno de su equipo a capela, ambos conjuntos tuvieron un buen gesto. Se fotografiaron juntos, también con la tripleta arbitral, para dar visibilidad a la enfermedad de la ELA. En ella se daba las gracias a quien fue portero del Barça, Juan Carlos Unzue, y a Juan Ramón Amores, alcalde de La Roda (Albacete).
Los jugadores de ambos equipos dieron visibilidad a la enfermedad de la ELA / Dani Barbeito
Eric deja la máscara
Eric es fijo para Hansi Flick. Lo juega todo el de Martorell. En el Carlos Belmonte lo hizo ya sin la máscara protectora que utilizaba desde que sufrió una fractura nasal en Brujas el 5 de noviembre. El hueso ya está solidificado. Por cierto, Eric fue uno de los dos jugadores del Barça que jugaron con manga corta pese al intenso frío que hacía en el Carlos Belmonte. El otro fue Joan Garcia. Entre los titulares, jugaron con guantes Lamine, Rashford, Olmo y Bernal.
Araujo, líder y capitán
Ronald Araujo volvió a ser titular 70 días después de aquel partido en Stamford Bridge en el que fue expulsado y que le provocó una ansiedad tan grande que tuvo que parar. Buen partido y gol del uruguayo, que ejerció de capitán mientras estuvo en el césped. Es el primer capitán de la plantilla tras la cesión de Ter Stegen al Girona y ejerce de ello. No dejó de ordenar, colocar y dar órdenes a sus compañeros y también fueron unos cuantos los diálogos que mantuvo con Munuera Montero, árbitro del partido. Fue uno de los grandes protagonistas del choque, con gol incluido, y abrazo con Flick.

Araujo dialogó varias veces con Munuera Montero / Dani Barbeito
La jugada tonta del partido
Precisamente Araujo fue protagonista involuntario de una de las jugadas más tontas del partido. El uruguayo, en una acción defensiva y tras cruzarse y ganar por velocidad a un delantero local, se empotró contra una de las vallas publicitarias de detrás de la portería de Joan Garcia mientras el de Sallent se había hecho con el balón. El portero, con la pelota en sus manos, salió de terreno de juego para interesarse por su compañero y a la vez felicitarle. El balón estaba en juego y la acción acabó en saque de esquina. Por suerte, se botó sin consecuencias.

La afición del Barça estuvo presente en el Carlos Belmonte / Dani Barbeito
Siempre Negreira
Hubo ambiente hostil para el Barça en el Carlos Belmonte. Insultos contra el club y también contra Catalunya. En la fase final del encuentro, salió a relucir el nombre de Negreira con el cántico: “Paga a Negreira, Laporta paga a Negreira”. Hubo respuesta de la afición del Barça que estaba en el estadio acompañando con olés una larga jugada de control de los de Flick. Acto seguido, más gritos y el clásico “Viva España”.








