La famosa cuesta de enero se le ha hecho quilométrica, eterna, interminable al RCD Espanyol. Tanto que el cuadro blanquiazul cierra el primer mes del año sin conocer la victoria tras dejarse remontar frente a un Deportivo Alavés que tampoco necesitó hacer demasiadoen la quinta jornada consecutiva de los de Manolo González sin cosechar los tres puntos y en la cuarta derrota en cinco partidos de 2026. Esta vez no hubo polémicas arbitrales, pero sí fallos imperdonables que se pagaron caros. Ni siquiera le sirvió con adelantarse en el marcador por medio de un roberto que rompió su sequía, pues Antonio Blanco primero y Lucas Boyé después le dieron la vuelta al choque ante una sonora pitada en el RCDE Stadium.
No fue precisamente un comienzo de partido plácido para el Espanyol, que ya en el minuto 1 pudo encajar el primero. Toni Martínez puso un pase atrás perfecto para que Pablo Ibáñez, algo encimado, la mandase rozando el palo derecho de Dmitrovic en un susto monumental para los blanquiazules, hoy formando con una doble punta y con Riedel como lateral.

Pablo Ibáñez sorprendió al Espanyol en el minuto 1 / Gorka Urresola
No estaba cómodo el cuadro de Manolo González, con una presión alta sin éxito y con muchos errores en el pase en campo propiocomo un regalo de Cabrera que permitió un tímido disparo de Toni Martínez para un Alavés dominador. Pero este Espanyol ha demostrado tener muchos registros, y uno de ellos son las transiciones.
En la primera acción en la que los blanquiazules pudieron salir en velocidad terminaron demostrando su poderío ofensivo. La bajó fenomenal Kike Garcíade cara para un Ramón Terrats que condujo sin que nadie le saliese al paso y abrió para que Carlos Romero pusiera un centro con música. Y ahí iba a aparecer la doble punta perica. No llegó Kike García, pero sí Roberto, que con un testarazo batió a Sivera al cuarto de hora de juego.

Roberto Fernández adelantó al Espanyol frente al Alavés / Gorka Urresola
Pero las buenas noticias no iban a durar demasiado en Cornellà-El Prat. Ya sucedió ante el Levante y volvió a pasar contra el Alavés. Esta vez fueron doce minutos lo que tardaron los babazorros en igualar el duelo, con un latigazo desde la frontal de Antonio Blancoque cazó un rechace y que se sacó una volea imparable para Dmitrovic. Poco más pasó hasta llegar al descanso con el 1-1 en el marcador, más allá de un remate de Cabrera que se marchó desviado en una primera mitad algo trabada.
Error garrafal y remontada
No mejoró en ese aspecto el arranque de la segunda, con el Espanyol dominado y con Edu Expósito como líder de la medular. Suyos fueron una serie de centros que inquietaron a la defensa babazorra, pero que no encontraron portería. Perdonó y perdonó el cuadro perico en el último pase y a punto estuvo de pagarlo muy caro. De hecho, Dmitrovic se convirtió en héroe para salvar un mano a mano con Yusi cuando Coudet ya cantaba el gol. No quedó ahí el peligro, pues en ese saque de esquina Guevara estuvo cerca de emular el tanto de Antonio Blanco.
Y a la tercera fue la vencida. Otro error, el enésimo de Cabrera, y gol del Alavés. Mala cesión del uruguayo, que quiso dejársela de cabeza a su portero pero que terminó regalándosela un Toni Martínez que la puso atrás para que Lucas Boyé rematara a placer y el cuadro babazorro le diera la vuelta al encuentro.
Bajo una intensa lluvia y con una sonora pitada del RCDE Stadium, el Espanyol iba a lograr un empate que invalidaría el colegiado por fuera de juego. Marcó Kike García en el 82′, pero el tanto no subió al marcador y se confirmó el quinto mazazo consecutivo perico en lo que llevamos de año. Al menos, el primer fichaje ya está aquí.








