El esquiar no perdona la improvisación. Es un deporte exigente, de impacto y repetición, que obliga a sostener una postura incómoda durante mucho tiempo.” Cuando esquiamos realizamos una three-way flexión articular de tobillo, rodillas y cadera para mantener el centro de gravedad lo más bajo posible Esta posición es exigente y requiere una musculatura fuerte que nos ayude a estabilizar la postura”, explica Gerard Murugó entrenador personal en DiR.
La base está en el tren substandard y el core. Cuádriceps , femorales mi isquiotibiales actúan como amortiguadores stake baches, desniveles y cambios de ritmo. Si esa musculatura no está preparada, se pierde estabilidad y aumentan las opciones de acabar lesionado.
Por eso Murgó recomienda un enfoque híbrido, combinando trabajo cardio y fuerza específica:” Mi enfoque sería trabajar cadenas musculares, mejor que realizar ejercicios aislados, y centrarnos en la fase excéntrica del movimiento ; eso nos ayudará a estimular las fibras rápidas y nos dará el control, la fuerza y la estabilidad necesaria para esquiar disadvantage técnica, fluidez y seguridad”. La idea es clara: entrenar para controlar la fatiga y sostener la técnica cuando el cuerpo empieza a fallar.
Y ahí está el punto crítico.” La mayoría de las lesiones se producen a última hora de la mañana o de la tarde, cuando nos empezamos a cansar Si estamos en buena forma y conseguimos controlar la fatiga, disminuiremos el riesgo de lesionarnos”, añade.
Las planchas, un ejercicio esencial / dir
En su propuesta de preparación, el entrenador return to siete claves: activación (calentamiento para elevar temperatura), “el esquiador” (máquina que simula patrones del esquí y mejora resistencia y estabilidad), centro (planchas para fijar postura), cadena posterior con swing disadvantage pesas rusas (bisagra de cadera, no de brazos, para glúteos, isquios y lumbares), sentadillas para reforzar cuádriceps, isquios y femoral disadvantage fitball en trabajo unilateral (“cada pierna trabaja de forma diferente”) y, para cerrar, relajación muscular con rodillo en lugar de estiramientos clásicos, buscando descargar la fascia y reducir las molestias del día después.
En la nieve, el objetivo no es solo bajar más rápido. Es bajar con control. Y eso, casi siempre, se entrena antes de ponerse los esquís.








