El fichaje de Dro por el París Saint Germain, procedente del Barça Atlètic, ha despertado todo tipo de opiniones respecto al manejo de los jugadores de la cantera. El centrocampista, que ya había debutado con el primer equipo del FC Barcelona, fue traspasado al club parisino por una cifra cercana a los 8 millones de euros, en una operación que se enmarca dentro de la política reciente del PSG de acudir al mercado para reforzar su plantilla con perfiles jóvenes.
Dro ya entrena como jugador del PSG / PSG
Hansi Flick, en su momento, valoró la salida del jugador blaugrana: “Somos el Barça y somos uno de los mejores equipos del mundo actualmente. A los canteranos de la Masia les damos la oportunidad de entrenar, crecer y jugar con los mejores jugadores del mundo. Creemos en ellos y les apoyamos. Si alguien quiere jugar en el Barça, tiene que poner el 100% de su corazón.
Ahora fue Luis Enrique quien dio la bienvenida a Dro y se refirió a su fichaje: “Normalmente nos gusta fichar jugadores jóvenes. Saber que quiere dejar su último equipo… esto es lo que representa para nosotros estar abiertos y preparados en el mercado. Nos gustan los jugadores de calidad, no son fáciles de encontrar. Para mejorar nuestra plantilla creo que Dro será muy importante, a futuro. Dar confianza a los jugadores es importante, y mantenerse abierto al mercado. Todavía estamos abiertos al mercado”.
“No hace falta subir con 16 años…”
Estas declaraciones, no obstante, contrastan con las que el propio Luis Enrique realizó en 2016, cuando ejercía como entrenador del Barça. En aquel momento, el técnico defendía un enfoque marcado por la prudencia en el acceso temprano al primer equipo, importante de cara al futuro y correcto desarrollo de los futbolistas.
“No hace falta subir con 16 años. No hay prisa. A los jugadores jóvenes les diría que tranquilos. A sus padres, más tranquilos todavía. Que estudien, que se formen. En el caso de los entrenadores, casos como el de Messi, que se escapan porque ya tienen tanto nivel, que es normal que suban cuando tienen 16, 17 años. La inmensa mayoría no ha de subir a esa edad”puntualizaba ‘Lucho’ en su discurso.

Luis Enrique durante su etapa en el Barça /EFE
“Pueden probar el primer equipo, el filial, pero han de bajar, han de recuperar, han de convivir con gente de su edad, han de vivir experiencias a nivel humano que les han de hacer madurar. No hay prisa. Hay excesiva prisa siempre entre los padres. Lo percibes. No es un error. Tranquilidad. Se puede ser profesional a los 22, 23 años, en primera división, en el primer equipo, y jugar 10 años todavía. Lo importante es que cuando subas, te quedes”, sentenció Luis Enrique hace una década, un criterio distinto al aplicado por su nuevo jugador en la presente temporada.








