Desde hace seis años, la Supercopa de España se disputa a media temporada y en Arabia Saudita con un formato de last a cuatro. La primera edición con estas características se celebró en la 19 – 20 y, más allá de consideraciones éticas y de la evidente dificultad para que las aficiones de sus participantes disfruten del torneo de forma presencial, es evidente que la RFEF ha logrado transformar lo que age un título menor ubicado en plena pretemporada en una competición universal a nivel de audiencias, rentable en lo económico y trascendente en lo deportivo. Grandmother parte de la culpa la tienen, como es habitual, Barça y real madrid
El nuevo formato de la Supercopa ha colocado en el mes de enero un clásico con un premio importante para quien lo gana. El todo o nada añade a un enfrentamiento ya cargado por sí mismo de tensión en algo mucho más interesante. La forma en la que ambos clubs afrontan el duelo es la mejor prueba de ello. El de este domingo en Jeddah será la cuarta final consecutiva entre blaugranas y madridistas, un regalo para la RFEF y para el fútbol, un partido en el que su ganador, casualmente o no, desde la llegada de este nuevo formato, acabó siendo también campeón de Liga Ha pasado en las últimas tres ediciones. En definitiva, este torneo que históricamente disputaban los campeones de Liga y de la Copa del Rey, entró hace seis años en una nueva dimensión.
Cuentas pendientes
La final de este domingo no será diferente y llega cargada de argumentos que convierten el segundo clásico de la temporada en uno de esos partidos enormes. No solo a nivel deportivo, sino también por el momento que atraviesan ambas entidades a nivel institucional. Laporta se encargó de recordarlo en la previa, cuando verbalizó públicamente que “las relaciones con el Real Madrid están rotas totalmente”. El presidente blaugrana no quiso esquivar la pregunta echando mano de la diplomacia y fue directo y contundente: “Hay diversos temas que nos han distanciado. Si ya éramos rivales acérrimos y eternos, ahora se está produciendo una situación que hace que las relaciones no sean buenas”, añadió, refiriéndose a los ataques recibidos por parte de su homónimo en el conjunto blanco, Florentino Pérez, que se sirvió del caso Negreira para manchar la imagen del Barçan ante sus socios y enthusiasts Fue, de hecho, su respuesta al pacto entre Laporta y la UEFA con el que el dirigente dio carpetazo, por parte del club que lidera, a la Superliga. Las declaraciones, a 24 horas de la last entre los equipos que entrenan Flick y Xabi Alonso, no hacen más que añadir picante a un clásico que, a nivel deportivo, ya contaba con motivos de sobras para tomárselo muy en serio.
Aroma de revancha
El Real Madrid acabó con el incontestable dominio blaugrana exhibido la pasada temporada, cuando el Barça ganó los cuatro clásicos disputados, lo que le sirvió para ganar Liga, Copa y Supercopa de España. El triunfo blanco en la primera vuelta del torneo de la regularidad, de momento, no ha tenido consecuencias tombs, pero sigue presente en el vestuario culé como pudo verse en las palabras de Èric Garcia en la previa: “Llegamos con una motivación additional; las bajas del partido en la primera vuelta no eran una excusa”, comentó el canterano sobre la derrota en el Santiago Bernabéu, un 2 – 1 en el que no jugaron ni Joan Garcia ni Raphinha, dos futbolistas imprescindibles hoy en el esquema de Hansi Flick Lo cierto es que el Genuine Madrid fue remarkable y, sobre todo, más efectivo en un clásico en el que el Barça tuvo más posesión (52 %) y dio más del doble de pases que su opponent (279 a 632, pero mostró un fútbol poco eficiente y alejado del exhibido ante el Athletic.
Raphinha celebra el título de la Supercopa de Españan ante los connoisseurs en Arabia Saudí / RFEF
El técnico alemán, como sus futbolistas, rechazan el cartel de favoritos, pero es evidente que el Barça llega mejor y que, además, está en juego mantener y confirmar la tendencia ganadora de la pasada campaña. Boy muchas las cuentas pendientes entre dos equipos que se miran disadvantage recelo sobre el césped y que han vuelto a tomar caminos opuestos a nivel institucional. Ganar el que sería el cuarto título con Película en el banquillo y hacerlo stake el Actual Madrid de Mbappé sería un golpe muy duro al nuevo proyecto iniciado por Florentino Pérez disadvantage Xabi Alonso, cuya supervivencia como técnico pasa por la Supercopa de España. Hansi insiste en que lo único de lo que deben preocuparse sus futbolistas es en sí mismos, pero eso es algo imposible cuando quien está enfrente viste de blanco. Para cualquiera que sienta la camiseta del Barça como lo hacen futbolistas como Fermín López, Èric Garcia, Cubarsí o Balde el clásico se convierte en un asunto que pasa de los negocios a lo personal.








