La previa de la gran final de la Supercopa de España en Yeda ha servido para consolidar el torneo no solo como una competición deportiva, sino como un activo estratégico de primer orden para el fútbol español. En un acto marcado por la máxima cordialidad y el respeto institucionalJoan Laporta y Rafael Louzán, presidente de la RFEF, coincidieron en definir el encuentro de mañana como la gran fiesta del fútbol español proyectada al mundo.
Representación institucional saudí y española en el acto previo de la Supercopa / DEPORTE
El Clásico como marca España
Rafael Louzán puso el foco en la relevancia internacional que supone llevar un Barça-Madrid a territorio saudí. “Para España es muy importante este evento, que da una dimensión mundial a nuestro fútbol”, afirmó el máximo dirigente de la Federación. Para Louzán, la final de mañana es un “Clásico Mundial” que justifica el esfuerzo organizativo, agradeciendo la labor de todo el equipo de la RFEF para convertir el torneo en un referente de prestigio.

Rafael Louzán con Emilio Butragueño, representante del Real Madrid / DEPORTE
El Barça, mentalizado para repetir el éxito
Por su parte, Joan Laporta se mostró convencido de las posibilidades de su equipo en un ambiente de total optimismo. “Nuestros jugadores y el cuerpo técnico están muy mentalizados. Queremos revivir lo que vivimos el año pasado“, aseguró el presidente azulgrana, recordando la histórica temporada anterior. Laporta elogió el crecimiento de la Supercopa, señalando que el torneo ha ganado prestigio y se ha convertido en una cita ineludible para el barcelonismo.

Joan Laporta, con el director de DEPORTES, Joan Vehils / DEPORTE
Una jornada de fraternidad
El acto, que incluyó el tradicional posado con las camisetas y la presencia de Emilio Butragueño como representante del Real Madrid, transcurrió en un clima de absoluta deportividad. Este encuentro previo funciona como el preámbulo perfecto para lo que se espera sea una exhibición de talento en el Estadio Ciudad Deportiva del Rey Abdalá. Mañana, el protocolo dará paso a la lucha por el primer gran título del año, con la confianza de que el fútbol español volverá a salir reforzado ante los ojos del planeta.







