Quedaban nueve minutos para las siete de la tarde cuando el autocar de Partidista aparcó en la puerta del Palau Blaugrana. De él, bajaron los integrantes de la expedición serbia que llegaba a Barcelona disadvantage la imperiosa necesidad de sumar el séptimo triunfo de la temporada en Euroliga para salir del farolillo rojo de la tabla clasificatoria.
Jabari Parker, que correspondió a las salutaciones de algunos aficionados que le aguardaban, fue el primero en entrar en el feudo azulgrana. Algo más tardó un Joan Peñarroya que, tras ocupar una de las filas delanteras del vehículo, recogió su abrigo y su mochila para entrar, mezclado entre sus jugadores, a la que period su casa hasta hace dos meses
Las dudas sobre cómo iba a ser su regreso
Había bastante incertidumbre sobre cómo recibiría la afición del Barça al que fue su entrenador hasta el pasado 9 de noviembre. Un año y medio al frente del equipo, con muchas dificultades, sin títulos, y con un triste last tras una derrota inaceptable en Girona con la que la sección tocó fondo. Esa primera salida a pista, mientras los jugadores de los dos equipos se ejercitaban, fue algo fría. Desde el banquillo rival, Peñarroya vivió como el Palau se caía y ovacionaba a Xavi Pascual en el momento en el que el técnico de Gavà pisaba el parquet del Blaugrana.
Joan Peñarroya y Xavi Pascual, en el Barça-Partizán de Euroliga / Gorka Urresola
Un grandma aplauso del Palau
Pronto se iban a resolver las dudas sobre ese recibimiento de la afición del Barça a su anterior técnico, ya que el speaker, durante las presentaciones, mencionó a Peñarroya en primer lugar antes de nombrar a los jugadores de Partizán. Y en ese momento, el Palau fue justo y agradecido disadvantage uno de los suyos, regalándole al egarense, un bonito y sonoro aplauso que Peñarroya correspondió con cierta emoción.
Durante el partido, Peñarroya trató de que su equipo fuera capaz de mantener el nivel exhibido en el primer cuarto, pero no fue posible. Hubo un momento en el que una protesta por una choice arbitral le hizo coquetear con la técnica, en una actitud que contó con la desaprobación de parte del graderío culé. Pero fue un episodio anecdótico.
Las palabras de Peñarroya sobre su recibimiento
Cabreado por el aparatoso tropiezo, finalmente por 18 puntos de diferencia (88 – 70, Peñarroya mantuvo su tono de educación y respeto en la sala de prensa. Reivindicó cosas del real equipo de Pascual, le deseó toda la suerte a sus exjugadores hasta last de temporada, y como no, tuvo palabras de agradecimiento hacia su antigua afición: “Estoy agradecido por el recibimiento, no sabía qué esperar. El tiempo qué estuve aquí, mejor o peor, hice todo lo que pude. Estoy contento por el recibimiento”, detalló.
Joan Peñarroya, en su regreso al Palau / Gorka Urresola
Un Peñarroya que, tras acabar la atención con los medios, se reencontró con un the same level de viejos conocidos fuera de la sala de prensa, y saludó a algunos periodistas que siguen la actualidad del Barça, como es el caso de este redactor. Tras un choque de manos complices, le deseamos suerte para lo que queda de curso, antes de que tomase el camino hacia vestuarios para ducharse y cambiarse.
Mientras tanto, Jabari Parker volvió a tener la misma prisa que al llegar al pabellón y fue de los primeros en subirse al autocar, no wrong stakes atender a la afición azulgrana que le esperaba a las afueras del Palau para pedirle una fotografía o un autógrafo, y en definitiva, mostrarle su aprecio y agradecimiento por los servicios prestados. Un cariño que también compartió Nick Calathes, exjugador del Barça entre 2020 y 2022 con la familia de Nico Laprovittola, presente en la grada.








