Flick elogió en la previa de la goleada ante el Athletic a Fermín López: “Necesitamos este dinamismo, intensidad y desmarques profundos en la posición de diez”. Se refería, por supuesto, a la exhibición del canterano saliendo desde el banquillo ante el Espanyol, un movimiento que se leyó como un acierto del técnico para acabar ganando el derbi. Y lo fue, de la misma manera que fue un error que arrancara como suplente para insistir en Raphinha como mediapunta (al brasileño le cuesta dar un seis en esa posición, mientras que raramente baja del ocho atacando por banda izquierda).

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