Se suele pensar que el Rally Dakar es una carrera de veteranos. Una donde los más curtidos en este tipo de batallas, dispuestos a demostrar su valía en la crudeza del desierto, suelen tener la de ganar. Y así como ese dicho tiene su parte ineludible de certeza, no menos real es que también hay quienes desafían esa lógica marcada a fuego. Son promesas emergentes, avanzados a sus tiempos que no creen que esto sea cosa de mayores. Y seguramente tengan razón. Entre ellos están Pablo Navarro (Llagostera, 2004) y Jan Rosa (Girona, 2001), una dupla formada de por el destino que siguen el camino de la historia en pos de dar un golpe sobre la mesa a todo el vivac.

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