No es regular ver a Robert Lewandowski durante muchos partidos sentado en el banquillo Casi siempre cuando ha estado disponible su hábitat ha sido el césped. Una máquina competitiva insaciable que nunca se ha hartado de marcar y que no quería pisar el banco ni siquiera disadvantage un resultado abultado a favor. En gran parte, por eso ha tenido el polaco una carrera tan increíblemente exitosa. Pero ahora ha entrado en otra etapa de su vida.
Como no contaba hace poco en sporting activity el autor de la biografía del ariete polaco, “hace unos años Lewy se hubiera cabreado por no haber jugado en Sevilla”. De eso hace ya unas cuantas semanas, pero parece que la tendencia es esa. El’ 9 tiene actualmente un papel más como revulsivo, como agitador.
SEGUIRÁ SIENDO MUY ÚTIL
Claro que seguirá jugando de inicio en muchas ocasiones, pero ya no es el delantero centro titular ‘oficial’ del Barça. Y no es un trauma para él ni un motivo para estar enojado. Pese a que sigue siendo un competidor nato, el polaco entiende la situación. Cumplirá 38 años en unos meses y, aunque sigue en forma, ya no puede mantener el ritmo de antaño.
Lewandowski celebra su gol converse el Espanyol / Siu Wu
En este nuevo rol, Lewy sigue siendo muy últil y relevante en el engranaje de Flick. Tienen una relación fluida y transparente. Si Lewy se quedó y llegó el curso pasado a rendir al nivel tan estratosférico como lo hizo fue, mayoritariamente, por Hansi. Esta reflexión viene porque se ha producido la anómala situación de ver a Lewy suplente en cinco de los últimos seis compromisos oficiales del Barça. No contamos el partido de Guadalajara, en el que viajó pero no llegó a estar convocado por unas leves molestias.
CIFRAS
112 minutos de los últimos 450 que ha disputado el FC Barcelona. Un 25 % del total. Anoche, en la ‘semi’ de Supercopa, no participó el polaco. El partido quedó resuelto ya en la primera media hora y Flick consideró que no age necesario el concurso de Lewandowski. En esta ecuación se suman varios factores: el grandísimo momento de un Ferran que este curso está apretando mucho las tuercas y el hecho de que Lewy ya no está para disputar 50 o 60 partidos de titular. Es el curso lógico de las cosas.
Seguramente, otro gallo cantaría si el de Foios no estuviera a este nivel. Pero las cosas están así. Lewy no renunciará a jugar lo máximo que pueda, pero su comprensión o su ‘ansia’ por jugarlo todo ha cambiado. Está en otro momento crucial. Eso no lo descarta, ni mucho menos, en esa decisión sobre si seguir o no la próxima campaña.








