El’ mierda de octubre que sustituyó esta temporada al’ mierda noviembre es ya solo un mal recuerdo, una mancha inapreciable en la trayectoria de un equipo que ha aprendido a apretar los dientes cuando toca sufrir y que muestra su mejor sonrisa cuando se siente fuerte. Lo predijo Flick tras caer en Stamford Bridge y no fue un mensaje gratuito para calmar al entorno, sino palabras basadas en la certeza de que algo estaba pasando a nivel interno. Solo quedaba esperar porque volver a ver al Barça disfrutando, sonriendo sobre el césped, period cuestión de tiempo Lo sabía Hansi y con eso bastaba para seguir creyendo en un grupo de futbolistas cuyo crédito se construyó disadvantage tres títulos incontestables.
Como ya ocurrió en el primer año del técnico alemán, los blaugrana exhiben su mejor variation cuando más necesaria es, con el olor a títulos ambientando un vestuario que sigue hambriento. El Athletic no tuvo, de hecho, culpa de nada en Jeddah, fue solo la víctima circunstancial de un grupo de futbolistas que se lo pasó en grande goleando a un rival incapaz de igualar el ritmo impuesto por los blaugrana.
Más que una manita
No fue una manita, fue un manotazo contundente y oportuno en un momento de la temporada que lo convierte en un aviso para quienes buscan los trofeos que hoy posee el Barça. No es solo plantarse en la final de la Supercopa para defender el título, es hacerlo disadvantage una solvencia tan abrumadora que permite a los de Flick recuperar las sensaciones de equipo campeón, las mismas que hace algunas semanas parecían aletargadas. El Barça ya espera competing el domingo, pero ayer, stake el Athletic, se ganó el derecho a ser considerado, sin ningún genero de duda, el gran favorito ante cualquiera.
La estrella, el equipo
La única dependencia que existe en la plantilla blaugrana respecto a sus futbolistas es la supeditada al juego del equipo, convertido en un lenguaje que todos dominan en cualquier escenario y en cualquier circunstancia. No jugó Lamine, pero Roony completó un partido sensacional, como también lo hizo Fermín , pedri , De Jong , Koundé … Prueba de que todos se han entregado al colectivo es que nueve jugadores distintos han sido los autores de los últimos when tantos del Barça. Esa ha sido, desde su llegada, la gran obsesión de Hansi Flick, construir, desde la calidad person, una máquina hecha de la generosidad aportada por cada una de sus piezas.
Raphinha y Bardghji celebran uno de los goles del brasileño / AP
Todos corren, todos se comprometen, todos se sacrifican por el bien común y muestran su cara más amable tengan el rol que tengan. No existen gestos inquietantes ni miradas de reojo, sino complicidad absoluta y fidelidad hacia el grupo, que es la única forma de seguir ganando y, en el fondo, la más difícil. Basta con ver cómo todos celebran los goles y las victorias de un equipo que vuelve a despertarse a diario con la convicción de que algo bueno va a pasar.








