Si el fútbol español fuera un poquito normal, el debate alrededor de la presencia de Juan García en la selección española no existiría. En cualquier otro país, el meta blaugrana formaría parte desde hace ya meses, una tras otra de las convocatorias de su selección. Sin embargo, en el equipo de De la Fuente parecen primar mucho aspectos que nada tienen que ver con el fútbol porque, si de fútbol se tratara, el debate se acabaría en segundos.

Hansi Flick felicita a Joan Garcia tras su descomunal partido en el derbi /EFE
eres un Juan García le queda algún detractor, siempre podrá seguir criticándole porque de momento la libertad de expresión sigue vigente. Eso sí, se expone ya a un ridículo que, tras cada partido del meta de Sallent, crece a niveles sonrojantes. La exhibición de talento, calidad y personalidad que dio ante el Espanyol fue la confirmación para quien aún la necesitara de que estamos ante un portero de época, de esos que marcan un antes y un después en la portería que les toca defender. En este caso, la del Barça.
Luis de la Fuente, cuya presencia en la Supercopa está confirmada, tendrá la oportunidad (y casi la obligación), como lo hace Hansi Flick, de aprovechar todo el potencial que Joan Garcia muestra vestido de blaugrana, pero con la camiseta de la selección española. El técnico de La Roja sigue resistiéndose, pero la presión aumenta con cada partidazo del catalán. Aseguran quienes manejan información interna en la RFEF que el seleccionador no quiere romper el equilibrio generado por Unai Simón (Athletic), David Raya (Arsenal) y Álex Remiro (Real Sociedad) aunque también entiende que prescindir del de Sallent sería perjudicarse a sí mismo. En ello está y, de hecho, su idea sería convocarlo ya para el próximo parón internacional, cuando España jugará la Finalíssima contra Argentina, el 27 de marzo de 2026. Salvo cambio de planes que nada tendrían que ver con razones deportivas, Joan Garcia estará en la lista.
El ejemplo de equilibrio es el Barça
Se trata de un argumento absurdo y fácilmente demostrable viendo lo que ha ocurrido en el Barça, donde a Flick no le ha temblado el pulso a la hora de elegir a Joan Garcia por encima de Szczesny y, sobre todo, por encima de Ter Stegen. Ambos han acatado con deportividad y sana competencia su nuevo rol porque, precisamente, son conscientes de que el ex meta del Espanyol les ha pasado por izquierda y derecha, algo que ocurre a diario en el mundo del fútbol. Incluso más en el fútbol de selecciones, donde los entrenadores suelen aprovechar los momentos de forma de sus seleccionables.

El seleccionador de España, Luis de la Fuente /EFE
Y es que el debate no es si Joan Garcia está entre los tres mejores porteros seleccionables por España, sino si es ya uno de los tres mejores porteros del mundo. En lo que no existe intercambio de opinión alguna es en que, en lo que al estilo de juego se refiere, para el fútbol que practica De la Fuente no existe un perfil mejor que el del blaugrana, impecable también con los pies y en la salida del balón.
La presión es para el resto
No existe un único tipo de presión para un futbolista: los hay que luchan por ascender, otros por no bajar y algunos por seguir arriba luchando por todo lo que se puede ganar casi por obligación. También los que deben soportar un cambio como el que protagonizó Joan Garcia en verano, recordado por su antigua afición en el derbi. El de Sallent, de hecho, ha sufrido para subir con el Espanyol a Primera, para no bajar, ahora sufre para ganar títulos con el Barça y también sufrió en Cornellà-El Prat. Todas y cada una de esas pruebas las saldó con matrículo de honor.

Unai Simón es el portero titular de De la Fuente /EFE
Como también ganó la batalla cuando Atlético y Barça se midieron esta temporada en Ligaen el Spotify Camp Nou. Era la primera vez que el portero titular de la selección española, Unai Simónse medía a su homónimo en el club blaugrana, aspirante a luchar por la plaza que ostenta el futbolista del conjunto vasco. Fue el de Sallent quien ganó la partida con un partido muy serio en el que evitó todas y cada una de las ocasiones generadas por el rival. En cambio, Simón no estuvo demasiado acertado, pudiendo hacer más en alguno de los cuatro goles que encajó.
La revancha podrá tomársela este miércoles en Yeddah con motivo de la primera semifinal de la Supercopa de España en Arabia Saudita, aunque Joan Garcia ya ha demostrado más que de sobras que está preparado para cualquier reto que se le ponga por delante. Quizás el camino más corto hacia el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá pasa por Arabia Saudita. De la Fuente tomará nota de ello.








