La temporada de Robert Lewandowski no está siendo la más fácil de su carrera ya que las lesiones y molestias no le están dejando alcanzar la mejor forma física hasta el momento.
Ya con 37 añosen agosto tuvo que parar dos semanas nada más empezar la temporada por culpa de una lesión en el muslo de la pierna izquierda y entre octubre y noviembre se perdió cuatro partidos más al terminar sufriendo una rotura fibrilardejando a Ferrán la responsabilidad de ocupar el puesto del ‘9’, algo que ha cumplido con creces.
Ahora, el polaco se ha abierto en canal para hablar de diferentes aspectos no solo de su carrera, sino también de su vida personal, en el pódcast ‘High Performance’. Respecto al balón, ‘Lewy’ ha hablado acerca de los choques culturales al cambiar el Bayern de Múnich por el Barça en el mercado veraniego de 2022 y cómo le influenciaron los jóvenes.

Lewandowski celebra su gol contra el Espanyol / Siu Wu
Las primeras impresiones en Barcelona
El aterrizaje del ariete en el Camp Nou supuso un soplo de aire fresco para una plantilla que venía de una temporada muy complicada tras la marcha de Leo Messi en 2021. Por eso, el Barça buscaba en Lewandowski el referente en ataque y en el vestuario que había quedado huérfano tras la marcha del argentino.
Con esa idea, le pidieron que imprimiera su mentalidad ganadora a los jóvenes y se erigiera como esa figura clave, una tarea que abrazó plenamente, pero que se percató que necesitaba ciertos matices: “La mentalidad en Barcelona era diferente porque en el Bayern teníamos a jugadores más veteranos, más duros. Cuando llegué al Barça me di cuenta de que los jóvenes no eran demasiado propensos a este tipo de conversaciones o comportamiento“, indica ahora.

Lewandowski durante su primera temporada en Barcelona. /LaLiga
“Desde el principio, el club me comentó que querían que fuera serio porque necesitaban un perfil asíque los jóvenes aprendieran no solo en el campo, sino también fuera: qué tienes que hacer en el gimnasio y la importancia de trabajar duro cada día”, comenta sobre sus expectativas al llegar al club y de lo que quería el Barça de él.
Aprender de los jóvenes
No obstante, pese a la idea inicial, tuvo que adaptarse a la realidad del vestuario: “Después de unos meses me di cuenta de que no les gustaba mucho este tipo de figura (paterna) (…) Más tarde, al ver que la cultura era diferente a la de Alemania, empecé a aprender yo de ellos también, sobre la empatía que rodea al fútbol, y me ayudó mucho también“, revela.
Según sus propias palabras, previamente no era tan consciente de la importancia de cuidar la persona detrás del futbolista porque “es de otra generación” en la que si los veteranos tenían más autoridad que ahora: “Soy más viejo que el padre de algunos jugadores. Soy más mayor que el padre de Lamine, por ejemplo“, comenta entre risas.
Además, también cree que “los futbolistas jóvenes de hoy tienen una mejor comprensión del juego que los jóvenes de antes“, ya que antes no había tantos canales de información como ahora. Otro cambio es que antes a los más jóvenes “no les gustaba preguntar, a veces, porque estaban asustados y les costaba saber qué podían hacer, tanto en la vida como en el fútbol“, mientras que “ahora son más abiertos y saben lo que quieren“, reflexiona sobre una de las principales diferencias.
Sin embargo, no se atreve a valorar qué mentalidad es mejor, ya que considera que “para mantenerse en el top durante 15 años como Messi o Cristiano tienes que ser fuerte mentalmente“, algo en lo que influye tanto el dinero, como las redes sociales, que polariza las opiniones: “Un día estás arriba y el otro, en el suelo“, unos saltos emocionales que para Lewandowski “te hacen más débil“. Por eso, apunta que se debe de encontrar el equilibrio mental necesario para mantenerse en el máximo nivel.








