Sustituir a Ashraf Hakimi no está al alcance de cualquiera. Hacerle olvidar, aunque sea por un corto periodo de tiempo, es solo para los elegidos. Afrontar la ausencia del mejor lateral derecho del mundo se vislumbraba como todo un reto en París. Y es que, el marroquí, en la enfermería tras aquella salvaje entrada de Luis Díaz en Campeonesdejaba desnudo al París Saint Germain. En defensa y en ataque.
Un futbolista con galones, jerarquía y un nivel excelso que parecía imposible de replicar. Pero el fútbol, a veces, premia la audacia. Y ahí aparece Warren Zaire-Emerymediocentro por naturaleza. El canterano asumió el reto con una madurez impropia de su edad (2006, 19 años), rindiendo a un nivel altísimo como lateral derecho ‘postizo’. Sólido en defensa, inteligente en la colocación y con una capacidad para interpretar el juego que le permite sumarse al ataque sin desordenar al equipo. No está cumpliendo, sino brillando con luz propia.

Pedri, se lleva el balón ante ZaÏre-Emery / Alberto Estevez / EFE
Su rendimiento está siendo tan convincente que el PSG se dio cuenta que tenía la solución a un problema mayúsculo en sus narices: el fichaje invernal estaba en casa. Zaire–Esmeril no solo apagó el fuego, sino que evitó que el club tuviese que acudir al mercado de invierno en busca de un recambio específico. Una tarea dificilísima que resolvió con naturalidad, personalidad y fútbol.
Detrás, la mano de Luis Enrique. Otro invento más del técnico asturiano, que vuelve a demostrar su capacidad para potenciar perfiles, reinterpretar posiciones y exprimir el talento joven. Donde muchos veían riesgo, él vio una oportunidad. Mientras Juez coge rodaje y se pone a tono, el PSG no se resiente. Y eso dice mucho de Zaire-Emery… y de un luis Enrique que se atrevió a darle las llaves del carril derecho.
Achraf, de vuelta
A todo esto, Achraf volvió a pisar un terreno de juego el 29 de diciembre, en el último compromiso de fase de grupos de Marruecos apuesta inicial Zambia. El ‘2’ parisino sufrió una escalofriante lesión el pasado 4 de noviembre ante el Bayern de Múnich y, aunque en el club se temían lo peor tras la dureza de las imágenes, las correspondientes pruebas descartaron una lesión de gravedad.

Achraf Hakimi, en la Copa Äfrica con Marruecos /Mosa’ab Elshamy/AP
Sufría un esguince de tobillo que, asimismo, ponía en peligro su participación en la Copa de África. No obstante, su seleccionador, Walid Regragui, confirmó que Juezque ya estaba preparado para reaparecer ante Malí pero debido a la dureza del encuentro optó por no arriesgar, estaría en condiciones de sumar minutos frente a Zambia. Y así fue.








