Panathinaikos cayó en un partido que tenía el mismo valor que cualquier otro de Euroliga, pero no a nivel emocional. Los de Ataman se veían las caras con Olympiakosel eterno rival, y sucumbieron en casa tras un pésimo primer cuarto. Los locales fueron a remolque durante todo el partido y acusaron la falta de acierto de sus ala-pívots, que no anotaron ninguna canasta.

Fuente