Palmeiras perdió el liderato
Palmeiras vio cómo se le escapaba el liderato en el momento más sensible de la temporaday ahora necesitan realizar una recta final prácticamente perfecta para mantenerse vivos en la carrera por el título brasileño.

La derrota por 1-0 ante Santos cambió el rumbo de la tabla, encendió las alarmas internas y reavivó la disputa directa con Flamengo, que se adelantó justo en vísperas de la final de la Libertadores entre ambos rivales.
En el duelo retrasado de la 13.ª jornada, disputado cinco partidos antes del final del Brasileirão, el Verdão se detuvo en 68 puntos y perdió el primer puesto después de cinco semanas en la cima. Con Flamengo con tres puntos de ventaja y lleno, el escenario para el equipo de Abel Ferreira se volvió más desafiante: el margen de error simplemente ha desaparecido.
Palmeiras pierde clásico ante Santos
El momento más dramático del itinerario del Palmeiras llegó poco después del pitido final en Vila Belmiro. La frustración por la derrota aumentó el peso matemático: Palmeiras ya no alcanzó el “número mágico” de 84 puntos, señalado por Gato Mestre como garantía absoluta del título.
Ahora, el techo del Alviverde es 83, suficiente para tener un 99,7% de posibilidades de levantar la copa, siempre y cuando gane los cinco partidos que le quedan y cuente con los tropiezos del Flamengo. La tensión ganó forma, ritmo y urgencia.
El análisis posterior al clásico reforzó la complejidad del escenario. Abel dejó claro que “Quedan 15 puntos, ya veremos al final”destacando que la eficacia y la atención deben subir de nivel de inmediato.
Próximos juegos
La expectación pasa ahora por el peso de la mesa. Palmeiras juega dos partidos seguidos en Allianz Parque, Vitória y Fluminense, antes de afrontar tres viajes muy duros: Grêmio, Atlético-MG y Ceará.
Paralelamente, Flamengo alterna casas y viajes y también afronta, en el Maracaná, el clásico contra el Fluminense antes de los duelos contra Bragantino, Atlético-MG, Ceará y Mirassol.
La CBF planea que los dos candidatos al título jueguen el mismo día y hora en las últimas cuatro rondas, aumentando aún más la presión y la sensación de una final anticipada cada semana.






