El proyecto es ambientalmente sostenible en otros aspectos. Más del 95 por ciento de su electricidad proviene de turbinas eólicas marinas. En total, los diseñadores estiman que esto reduce el consumo de energía en un 22,8 por ciento. Huang Dinan, presidente de Shenergy Group, otro de los contratistas del proyecto, señaló que el Mar de China Oriental ofrece recursos eólicos marinos únicos con más de 3.000 horas de utilización anual. El uso de la tierra se reduce en más del 90 por ciento, un factor importante en ciudades costeras densamente pobladas como Shanghai, y la necesidad de agua dulce se elimina por completo.

De este a oeste

La UDC no es un esfuerzo aislado. Como parte de una estrategia nacional más amplia en China, Shanghai aspira a convertirse en un centro global de innovación científica y tecnológica haciendo crecer su industria de computación en la nube a más de 200 mil millones de RMB (aproximadamente 28,25 mil millones de dólares) para 2027.

Esta iniciativa también complementa, y quizás ofrece una alternativa, el megaproyecto “Datos del Este, Computación del Oeste”, que se lanzó en 2022. Ese proyecto busca construir centros de datos en las regiones occidentales menos desarrolladas de China para procesar datos generados por los centros económicos costeros del este. La UDC de Lin-gang, por otro lado, procesa datos cerca de donde se generan, mientras utiliza recursos marinos para mitigar los impactos ambientales negativos.

Los vientos del cambio

La capacidad de 24 megavatios de la UDC es sólo el comienzo. Durante el anuncio del proyecto, los principales contratistas, entre ellos Shanghai Hicloud Technology, Shenergy Group, la sucursal de China Telecom en Shanghai e INESA, firmaron un nuevo acuerdo para lanzar otro proyecto UDC de energía eólica marina con un objetivo mucho más ambicioso: 500 megavatios.

Sin embargo, la transición de proyectos de prueba de concepto a aplicaciones a gran escala presenta desafíos importantes. “La construcción de la UDC aún se encuentra en sus primeras etapas”, advirtió Wang Shifeng, presidente de Third Harbour Engineering, otra empresa involucrada en el proyecto actual. Wang enfatizó que para un despliegue más amplio, primero se debe lograr la optimización de la operación y el mantenimiento, así como la confiabilidad tecnológica.

Esta historia apareció originalmente en WIRED en Español y ha sido traducido del español.

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