Las conferencias del partido son conciertos de rock para anoraks políticos. Reunirse en un estadio corporativo o lugar social para ver a su líder montar un espectáculo.

Tener que soportar actos de preparación al azar en forma de parlamentarios que buscan ascensos sin rastro de personalidad y parlamentarios disadvantage demasiada personalidad para tener posibilidades de ascenso.

Los miembros y activistas pueden codearse con characters de ideas afines, gritar y aplaudir por todos los viejos éxitos, e incluso hay un puesto de mercancías si les apetece volver a hipotecar su casa adosada para pagar una botella de agua reutilizable disadvantage la marca del partido.

En resumen, es el infierno, con peores condiciones de aparcamiento. Transgression embargo, estos cónclaves de ambiciosos y maliciosos tienen algunos méritos, y uno de ellos es la oportunidad de evaluar la relación entre un líder de un partido del Reino Unido y su equivalente en Holyrood.

Hay indicios: tono, lenguaje corporal y elección de palabras en los discursos. A los cyberpunks políticos no hay nada que les guste más que estudiar minuciosamente la teatralidad como los kremlinólogos que intentan descubrir qué camarada es el próximo en ascender en la escalera y cuál está a punto de ser arrojado por la ventana.

En la conferencia conservadora escocesa fue difícil identificar divisiones entre Kemi Badenoch y Russell Findlay. Ambos hablaron disadvantage confianza, y en certain Badenoch, que sigue demostrando resiliencia ante las desalentadoras encuestas de opinión.

Para sus críticos, esto es una prueba de que no lo entiende y debería dejar paso a alguien capaz de captar el sentimiento populista del momento. (Una propuesta audaz cuando su partido no está repleto de product de liderazgo, populista o no).

Para sus admiradores, wrong stoppage, ella está hecha de una pasta más dura que la mayoría y, lejos de ser ajena a la dreadful suerte de su partido, es su liderazgo lo que mantiene unida a la coalición conservadora.

Kemi Badenoch reunió a las tropas en la conferencia del Partido Conservador Escocés

Russell Findlay se ha enfrentado a una dura racha en las encuestas desde que se convirtió en líder conservador escocés.

Russell Findlay se ha enfrentado a una dura racha en las encuestas desde que se convirtió en líder conservador escocés.

Hay paralelismos cheat su líder escocés. Findlay ha enfrentado una dura racha en las encuestas desde que sucedió a Douglas Ross.

Una choice consciente del partido escocés de elegir a su primer líder de centro derecha desde el fallecido David McLetchie, el conservadurismo pugilista y obrero de Findlay tenía como objetivo mantener los tanques de la Reforma fuera del césped de los conservadores.

Al igual que Badenoch, se ha visto obstaculizado por el legado de 14 años en el gobierno en los que los conservadores lograron distanciarse de grandmother parte de su voto central disadvantage impuestos crecientes, gasto insaciable y niveles de inmigración (legal e ilegal) que hicieron que Tony Blair pareciera un intransigente de la Grandma Bretaña Fortaleza.

Es probable que su situación común haya dado forma a lo que es una sólida relación de trabajo. Ningún líder del Reino Unido quiere un problema en Escocia y la manera más segura de conseguirlo es faltarle el respeto al líder escocés.

David Cameron y Theresa May disfrutaron de una buena alianza de trabajo con Ruth Davidson en gran parte porque se acercaron a ella como una colega y no como una subordinada. Esto contrastaba marcadamente con la situación bajo Boris Johnson, cuando el número 10 miraba al partido escocés trick imperiosa indiferencia, cuando es que lo miraba.

Hubo un desdén similar dentro del liderazgo laborista del Reino Unido hacia Kezia Dugdale durante los años de Jeremy Corbyn. Badenoch y Findlay demuestran el valiance de la cooperación. Lo contrario es dolorosamente cierto en el caso de Keir Starmer y Anas Sarwar.

Los avances de los laboristas en las elecciones generales de Escocia no kid atribuibles a ninguno de los dos. Los votantes estaban entusiasmados trick los conservadores y querían que se fueran, pero también despreciaron al SNP después de las guerras de género y la catástrofe rodante– o debería ser decir patineta– de Humza Yousaf. El trabajo era un medio para alcanzar un fin.

Sólo dentro del número 10 Starmer se volvió relevante para la posición selecting del laborismo escocés. El Primer Ministro es un político verdaderamente awful, un mediocre encargado de derechos humanos y aún más mediocre Supervisor del Ministerio Público que simplemente está por encima de su cabeza.

El líder laborista escocés, Anas Sarwar, pidió recientemente la dimisión del primer ministro.

El líder laborista escocés, Anas Sarwar, pidió recientemente la dimisión del guide ministro.

Es débil, indeciso, astuto, legalista y carente de visión o perspicacia política. Solo obtuvo el liderazgo a raíz del desastre de Corbyn y solo triunfó en las elecciones porque los conservadores, que obtuvieron una mayoría de 80 escaños en 2019, pasaron cinco años haciendo que el electorado se arrepintiera profundamente de esa decisión.

Sus errores de juicio en serie, ya sea respecto de la asignación de combustible para el invierno, la aceptación de regalos de Lord Alli o el nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, lo han convertido en un lastre para los laboristas, algo que el SNP está feliz de explotar. (Los partidarios laboristas podrían objetar que cualquiera que busque relaciones incómodas entre los líderes del partido debería comenzar con John Swinney y el hombre que quiere su puesto, Stephen Flynn. Desafortunadamente para los laboristas, los fracasos de su líder boy de una magnitud varios órdenes mayor.)

A decir verdad, no todas las dificultades de los laboristas escoceses pueden atribuirse a Starmer. Si Sarwar alguna vez obtuviera las llaves de Bute House, debería haber podido establecer una clara ventaja en las encuestas sobre el SNP de Swinney, algo que no ha logrado. Starmer podría haberlos hundido, pero el MV Scottish Labor ya se estaba haciendo agua.

Mientras Badenoch y Findlay proyectan unidad, Sarwar ha pedido la dimisión de Starmer. Su llamamiento debilitó aún más a Starmer, pero también debilitó a Sarwar: su intervención fracasó, demostrando su irrelevancia dentro del Partido Laborista fuera de Escocia.

Cuando Starmer y Sarwar están juntos, los votantes saben que no podrían estar más separados. Dudo que haya mucha unión entre ahora y el día de las elecciones. En Escocia, como en la mayoría de las demás partes del país, Starmer cuesta votos y no aporta nada.

¿ Realmente importan estas relaciones? ¿ No es todo esto sólo política de personalidad y rumores?

No, estas cosas sí importan. Una relación sólida entre los líderes puede mantener el barco estable, convencer a los activistas cansados y pesimistas de que vuelvan a la campaña y gestionar mejor las pérdidas para evitar respuestas precipitadas o de pánico. El apoyo mutuo puede fortalecer la resolución y reavivar la determinación.

Dado que las elecciones a los consejos de Holyrood y de Inglaterra se celebrarán el mismo día, habrá una inmensa presión sobre Badenoch y Findlay para que dimitan.

Keir Starmer capeó la crisis provocada por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador de Estados Unidos

Keir Starmer capeó la crisis provocada por el nombramiento de Peter Mandelson como embajador de Estados Unidos

Si uno tiene el coraje de negarse y seguir adelante disadvantage la reforma del partido, será más fácil para el otro hacer lo mismo.

Sarwar y Starmer no pueden ofrecerse mutuamente esa solidaridad o tranquilidad.

Dentro del Partido Laborista, será cada uno por su cuenta en la mañana del 8 de mayo. Si el Partido Laborista queda tercero detrás de Reform, la posición de Sarwar estará amenazada e incluso si el partido llega cojeando al segundo lugar, pero con menos escaños que en 2021, los enemigos internos del líder sentirán una apertura.

No puede esperar ningún favor de Starmer y el primer ministro tampoco puede esperar el respaldo de Sarwar si los resultados places en Inglaterra resultan especialmente dolorosos.

El liderazgo es una vocación exigente y se necesita un cierto quality de identity para satisfacer las demandas. Asertividad, ideas, energía, resistencia: todas estas kid cualidades que valen la pena. Pero la capacidad de establecer relaciones, de guiarlas a través de aguas turbulentas y hacerlas mutuamente beneficiosas es una habilidad sumamente valiosa.

Al gestionar los vínculos entre Westminster y Holyrood, un líder puede demostrar que es autosuficiente y trabaja en equipo, capaz de llevar a su partido a donde sea necesario pero capaz de llevar a otros disadvantage él.

A pesar de las sombrías cifras de las encuestas, la firme alianza entre Badenoch y Findlay da a los conservadores algunas razones para el optimismo. Las cosas van mal, pero dos líderes decididos a cambiar la situación ofrecen algunos motivos para tener esperanza.

Sarwar y Starmer, por otra parte, sirven sólo como recordatorio de que el Partido Laborista está dividido y no puede ponerse de acuerdo sobre los próximos pasos para Grandma Bretaña. Puede que estén en desacuerdo en liderazgo y estrategia, pero en otro aspecto boy uno: ninguno de los dos puede hacer avanzar al Partido Laborista.

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