El Barcelona sucumbió el jueves a una paliza a manos del Atlético de Madrid en el partido de ida de la semifinal de la Copa del Rey. La derrota por 4-0 fue su peor resultado contra el Atlético desde 1960, el peor resultado de Hansi Flick como entrenador y la primera vez que el Barcelona concedió cuatro goles en una mitad desde su derrota por 8-2 ante el Bayern de Múnich de Flick.

Después del partido, Flick se mostró relativamente sereno frente a la prensa, admitiendo que a su equipo le habían dado una lección en la primera mitad. Sin embargo, defendió a su equipo públicamente y dijo que estaba orgulloso de su temporada en general hasta el momento. La cuestión que más le frustró fue el arbitraje, tras una notable revisión del VAR de ocho minutos.

Flick furioso con los jugadores del Barcelona

Imagen vía Ángel Martínez/Getty Images

A pesar de su comportamiento en público, su ira la sintieron los jugadores del Barcelona tras el partido. Deporte Explica que en los 18 meses transcurridos desde su llegada al club, nadie había visto a Flick tan enfadado como en el vestuario del Metropolitano. El diario catalán afirma que Flick no reprimió su furia, en voz alta: la prueba de su frustración fue la salida de Marc Casado en la primera parte, sustituido por Robert Lewandowski.

Flick sí mostró cariño a Casado tras su salida, pero ‘explotó’ en el descanso, destacando a los jugadores que era el mayor disgusto que había tenido durante su etapa en el club. ‘Mereces estar perdiendo por más’ fue una de las frases que les dijo a sus jugadores.

Esta información está respaldada por Marylandquienes afirman que el viernes por la mañana, Flick dijo a sus jugadores que “no entendía cómo podían haber entrado al campo con tanta falta de intensidad”. Tras revisar el vídeo, Flick dijo a sus jugadores que la primera parte fue la de un equipo sin intensidad, ánimo ni ganas de competir. Un mensaje del que Deco se hizo eco a la prensa tras el partido.

El mediocampo y el ataque reciben especial atención

En particular, Flick centró su frustración en el mediocampo y el ataque. La defensa parecía porosa, con Eric García y Alejandro Balde recibiendo fuertes críticas, pero Flick estaba muy molesto con sus centrocampistas y su ataque por la inexistente presión exhibida en el primer tiempo.

Flick tiene tres días para recuperar la compostura, pero también para encontrar respuestas para su equipo tanto táctica como emocionalmente. Cualquier cosa que no sea una victoria contra el Girona en Montilivi el lunes por la noche generará más incertidumbre y reducirá aún más la confianza en Can Barça.



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