Lindsey Vonn intentó en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina el más difícil todavía, competir con la lesión de cruzados en la rodilla izquierda que se produjo hace tan solo unos días durante la Copa del Mundo en Crans Montana. Pero la mala suerte volvió a visitar a la esquiadora de Minnesota que sufrió una grave caída durante el descenso olímpico que ganó su compatriota Breezy Johnson- en Cortina d’Ampezzo (Italia).

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