Joan Laporta heredó un transatlántico con bastantes telarañas cuando el 7 de marzo de 2021 arrasó en las elecciones con 30.184 votos, casi doblando a Víctor Font. Con muchas luces y algunas sombras, el máximo mandatario azulgrana dimitirá este lunes y será el gran favorito de cara al 15 de marzo.
Lo más importante de su mandato es cómo ha relanzado a un primer equipo de fútbol que esa temporada fue tercero en la liga tras Real Madrid y Atlético. Pese a los retrasos, está reconstruyendo el Spotify Camp Nou y la temporada futbolística va viento en popa… pero con las secciones la realidad no es tan halagüeña.
El gran ‘debe’ del club sigue siendo el Palau Blaugrana, una instalación mágica que ha sido testigo de grandes días y que ha llevado en volandas a las secciones en multitud de ocasiones. Construido en 1.971 y remodelado en 1994, la instalación está obsoleta pese a los lavados de cara y el club necesita una nueva, más amplia, moderna y funcional.
El nuevo Palau Blaugrana, desde una toma aérea / FCB
El nuevo Palau será el segundo edificio estrella del Espai Barça, un espacio único en el mundo de 22 hectáreas (30 campos de fútbol). En 2014 los socios aprobaron la construcción del nuevo Palau con Josep Maria Bartomeu, pero el proyecto ha ido dando tumbos y el último ejemplo es la ‘primera piedra’ que anunció Josep Cubells en julio de 2024.
El anhelo del barcelonismo por fin saldrá adelante, tal y como informaron a SPORT y a otros tres medios Joan Sentelles (director de operaciones del Espai Barça). El proyecto realizado conjuntamente por los estudios de arquitectura ‘TAC Arquitectes’ (ganador del concurso que tuvo lugar en 2016) y Hermoso & Heimannsfeld (responsable de proyectos tan importantes como el Palacio de Deportes de Madrid (actual Movistar Arena) y de todas las mejores que ha vivido ese recinto hasta día de hoy.

Vista simulada del nuevo Palau desde Arístides Maillol / FCB
El nuevo Palau Blaugrana tendrá una capacidad para 15.000 espectadores sentados en la antigua zona del Mini Estadi y estará ubicado con el ‘morro’ frente al actual Palau al otro lado de Arístides Maillol, y su construcción irá en paralelo a la de una estación de autobuses para 140-120 vehículos, un parking y una explanada con una ‘Fan Zone’.
El Barça ha investigado mucho y parece haber optado por un ‘modelo’ estadounidense’ en una instalación que tendría semejanzas con el histórico Madison Square Garden neoyorquino en el que conviven los Knicks (NBA) y los Rangers (NHL) o el Capital One Arena de Washington, sede de los Wizards (NBA) y los Capitals (NHL) del genio ruso Ovechkin.
Con un coste inferior a los 300 millones del flamante Roig Arena de Valencia y una vez concluidos los estadios previos, el anteproyecto está prácticamente listo con todos los cálculos sobre estructura realizados y lo próximo será ultimar el proyecto básico que podría llevarse a la Junta para su aprobación antes de este verano.

El nuevo Palau será sinónimo de amplitud y de comodidad / FCB
Ahí habría que esperar a que el Ajuntament de Barcelona diese su OK y, si todo marcha según lo esperado, las obras podrían comenzar a principios de 2027. En ese caso, la temporada 2029-30 podría ver al baloncesto azulgrana en una instalación de primer nivel mundial que cumpliría todos los estándares de la Euroliga y de la NBA.
Con 40.000 m² de estructura, 57.00 m² sobre rasante más 17.800 m² de parking, el nuevo Palau será superfuncional, tendrá 6.000 m² de plazas fotovoltaicas y estará insonorizado por un primer cierre y un doble cristal que también lo hará visible desde el exterior. En cuanto al interior, la visibilidad será excelente desde cada asiento… nada que ver con las columnas del actual.
Tendrá unas gradas retráctiles hasta la segunda gradería de un total de tres que podrán retirarse para todo tipo de eventos. Este Palau no estará tres meses prácticamente cerrado en verano como el actual, sino que acogerá conciertos, eventos, galas o lo que sea necesario para hacerla lo más rentable posible. Será un activo… lo más activo posible.
La idea es que el primer equipo de baloncesto dispute todos sus partidos en el nuevo Palau desde su construcción, aunque también tendrían cabida los partidos importantes de balonmano con la Champions a la cabeza y algunos de fútbol sala e incluso de hockey patines.

Otra imagen del nuevo Palau Blaugrana desde el exterior / FCB
Otro detalle es que permitirá acoger Finales a Cuatro de secciones, algo que tan solo ha sucedido dos veces este siglo y ambas con éxito azulgrana: la de la Liga Europea de hockey en 2008 y a puerta cerrada la de la Champions de fútbol sala en 2020. ¿Se imaginan una Final Four de la Euroliga en el Nuevo Palau? En cuatro años se podrá soñar.
El segundo Palau, sin prisas
Las dos grandes prioridades del FC Barcelona a día de hoy son seguir ultimando la reconstrucción del Spotify Camp Nou y acometer desde el año que viene esa cuádruple construcción al otro lado de la avenida con el nuevo Palau, la estación de autobuses, el parking y la explanada. Y, como todo no pueden ser buenas noticias, el segundo Palau queda un poco más aparcado.
A día de hoy no se han recibido todavía los requerimientos, aunque la idea del club es elevar los 3.000 o 4.000 espectadores de los que se habló en un principio para ese Mini Palau hasta los 6.000 para que, en determinados casos, pudiese incluso acoger partidos del primer equipo de baloncesto.

El Palau Blaugrana tardará muchos años en ‘jubilarse’ / FCB
El FC Barcelona no tiene prisa por esta segunda instalación, ya que trabaja con el convencimiento de que durante algunos años se podrían combinar el nuevo Palau con 15.000 espectadores de capacidad y el actual con 7.500. ¿Cuándo tendrá el club su segunda instalación de primer nivel?
La construcción de este segundo pabellón convertiría al FC Barcelona a un club aún más único en el mundo del deporte también en cuanto a instalaciones. ¿Encuentran alguno con un estadio de fútbol de última generación y dos pabellones ultramodernos en propiedadtodos ellos en el mismo espacio?
En cuanto a la conexión a ambos lados de la calle (durante muchos años hubo una pasarela), la opción que se baraja sería la construcción de un pasillo por debajo del suelo. Es una zona cercana al recorrido de la Línea 9 del metro entre las paradas de Collblanc y Zona Universitaria, pero el suburbano está a más de 60 metros de profundidad. De hecho, el único obstáculo sería un colector.








