La temporada de Ferran Torres le consolida como una gran opción para la delantera del FC Barcelona y como el recambio natural de Lewandowski. Gracias a sus grandes actuaciones en lo que va de curso, el valenciano se ha ganado la confianza de Hansi Flick y el respeto de los aficionados azulgranasque han visto una mejoría en el nivel y la puntería.
En total, el ‘Tiburón’ suma ya 12 goles y una asistencia en los 21 partidos de liga en los que ha participado, a los que suma un tanto más en Copa del Rey, dos en Champions y uno en la Supercopa, es decir, 16 dianas en lo que va de temporada, los mismos que durante todo el curso anterior.
Los jugadores del FC Barcelona, Ferrán Torres y Lamine Yamal, durante el encuentro correspondiente a la jornada 22 de la Liga EA Sports que disputan Elche y FC Barcelona en el estadio Martínez Valero, en la localidad alicantina. EFE / Pablo Miranzo.. (Elche) (Barcelona) / Pablo Miranzo / EFE
El fútbol, mejor en casa con sus mascotas
Su trabajo constante y una mentalidad ambiciosa que empezó a cuajarse desde su infancia en su pueblo, Foios, al norte de la ciudad de Valencia, con casi 8.000 habitantes: “Es un pueblo pequeño. Crecí allí y tengo a todos mis amigos. Era una vía tranquila donde vivía y se podía jugar“, comentaba en una entrevista a ‘Panenka’.
Uno de los puntos más curiosos del delantero valenciano es que no sentía esa necesidad de salir a la calle a jugar con los amigoscomo suele ocurrir con los niños. En su lugar, se sentía cómodo en su propio hogar y no necesitaba más que un balón para ser feliz.

Ferran Torres en la cantera del Valencia. / ·
“No salía mucho porque, gracias a Dios, vivíamos en una casa con un piso más bajo y ahí tenía mi portería. Mis perros hacían de defensas. Podía jugar y pasar el rato muy bien. Uno de ellos su única intención era intentar quitármela y eso también ayudaba“, apuntaba sobre sus más fieles compañeros. También encuentra el motivo de no llegar a salir nunca a la calle porque “es del 2000, y ya estaba todo más modernizado”.
Sin embargo, antes de lanzarse al fútbol 11, Ferran jugó al fútbol sala, un periplo en su escuela que le sirvió para foguearse en este deporte. Ya fue a los siete años que entró en la cantera del Valencia C. F. y completó su etapa formativa hasta que se marchó al Manchester City de Pep Guardiola en 2020con tan solo 20 años. En Inglaterra saboreó el fútbol profesional con todas las de la ley y, finalmente, en 2022 regresó para jugar en el Barçadonde poco a poco ha ido ganando galones.
‘Influencer’ antes que futbolista
Desde niño tenía claro que su vida era el fútbol, y sus regalos favoritos para Reyes no podían ser otra cosa que espinilleras y balones: “Iba hasta a la escuela con botas de tacos y se convirtió en tendencia. A la semana siguiente también las llevaban incluso los demás sin jugar al fútbol“, señala. Sus referentes, dos iconos del Valencia de la primera década del siglo XXI: “De pequeñito siempre tuve, sobre todo, dos referentes, Villa y Silvaesa dupla que llevó al Valencia a lo alto”, comentaba, además de cristian ronaldopor su ética de trabajo, y su madre y su hermana.

Silva y Villa celebran un gol para el Valencia en 2009. / Diego Tuson/AFP/Getty Images
Ahora, aunque es uno de los nombres importantes de LaLiga, reconoce que cuando empezó a jugar lo hacía por diversión: “No piensas que vas a ser jugador de primera. Todos empezamos más que nada porque nos gusta estar con nuestros amigos, jugar con ellos y pasarlo bien. La verdad es que tuve una infancia muy feliz“, reconoce el valenciano cuando echa la mirada para atrás.








