La cantinela del Caso Negreira suele tener idas y venidas, muchas veces debido a que se saca el tema desde Madridquien sabe si para tapar las vergüenzas en el juego que se ve en la capital española, donde no parecen encontrar la tecla para mejorar tampoco con la pizarra.
De hecho, ha sido el propio técnico el que ha sacado a relucir su incomprensión acerca de la resolución incompleta del que describe como el “el escándalo más grande del fútbol español“. En muchas ocasiones, este ha sido uno de los hilos desde los cuales se ha tirado para intentar quitar mérito a la etapa más gloriosa del club catalán, aunque tan solo hace falta salir de España para darse cuenta de lo que realmente significaba enfrentarse al mejor Barça de la historia.
El entrenador del Real Madrid Álvaro Arbeloa da una rueda de prensa tras el entrenamiento previo a su partido de La Liga contra el Valencia en la Ciudad del Real Madrid en Valdebebas, este sábado. / SERGIO PÉREZ / EFE
Y si no, que se lo pregunten a algunos de los rivales que les tocó competir contra los Messi, Xavi, Iniesta, Villa y compañía entre finales de la década de los 2010 y ya en la de 2010. Un buen ejemplo de la superioridad azulgrana se puede constatar al escuchar la conversación entre los exjugadores del Manchester United, Dimitar Berbatov y Rio Ferdinand.
“Eran tan buenos… ese Barça era tan bueno…“, charlan sobre las finales de Champions que perdieron contra el equipo de Guardiola, en 2009 y 2011.

Messi con el triplete de 2009. / FC Barcelona
El búlgaro recuerda alguna anécdota de aquellos partidos que se saldaron con dos victorias para los culés: “En la primera de las finales, la que perdimos en Roma, ¿recuerdas que te dije que cuando mirabas a los jugadores, no querías ni acercarte a ellos? Así lo sentía“, comenta el exdelantero sobre sus sensaciones sobre el césped, ante la superioridad de los azulgranas.
“Entre en la segunda parte pero incluso viéndolo desde el banquillo pensaba ‘¡Ponedle cerco a Messi, tío, a Xavi, a Iniesta…! ¿Qué está pasando?‘”, reconoce ahora. Sin embargo, lo que sucedía es que no era tan fácil como podía parecer desde fuera.
“Cuando entré al partido…“, continúa Berbatov antes de gestualizar con la cabeza, dejando claro que la velocidad a la que movía el balón aquel equipo no tenía parangón, ni nadie que pudiera pararlo. “La pelota se movía y tu ibas girando pensando, ¿qué pasa?“.
En este sentido, Ferdinand reconoce que ese Barça fue “el mejor equipo contra el que jugaron, de lejos“, demostrando que no se trataba de árbitros, sino de una calidad sin igual para jugar a este deporte.
La figura de Busquets ha ido ganando peso con el paso de los años y los encargados de ello han sido los propios rivales del mediocampista, que lo sitúan como uno de los mejores de la historia en la posición de pivote: “Eran muy listos, porque Busquets… no era rápido, pero en la cabeza era el más avispado de todos“, señala el exdelantero, mientras que el defensor reconoce que “es uno de sus jugadores favoritos“.








