Roberto Lewandowski sigue picando. Mantiene su ‘aguijón’ cargado de veneno, si bien lo vemos quizás algo más aislado del juego del equipo. El polaco se encuentra en el que puede ser su último año vistiendo de azulgrana. Así lo expresó recientemente su pareja Anna y así lo dicta su contrato. No es una decisión que vaya a tomarse ahora, sino a partir de mediados de marzo, cuando se celebran las elecciones y se conocerá la nueva junta directiva.
Titular el otro día en Albacete, apenas pudo entrar en contacto con el esférico. Y es que este año quizás le vemos un punto más desconectado o con más problemas para ser determinante más allá de la zona de finalización. Hasta ahora, más allá de su incuestionable aportación goleadora, Lewy hacía una labor de descarga, de asociación y de productividad para el equipo muy valiosa.
Minutaje con Ferran
Dentro de esta evolución o ‘reciclaje’, lo vemos acumular bastantes menos minutos (1.414 por los 1.725 de Ferran, el otro ‘9’ que suele usar Flick) que ens sus tres primeras temporadas en el Barça. Lógicamente, aquí pesa también el hecho de que vaya a cumplir 38 años en unos meses. El propio jugador pasar por otro momento ya de su trayectoria. Si tiempo atrás ante esta irregularidad de minutaje hubiera pedido explicaciones y seguramente se hubiera irritado, pasa por una etapa de comprensión. Más ‘zen’.
Lewandowski, durante el partido ante el Elche / AP
Sigue teniendo el olfato de gol afinado (12 dianas, una cada 93′ jugados en Liga y cada 118 en todas las competiciones). Y eso es oro para Flick y para el equipo. Pero es verdad que cuesta mantener esa intensidad en la presión que demanda la filosofía y apuesta del técnico alemán. De ahí que Ferran esté por encima en minutos, porque además de goles ahora mismo puede ofrecer un mayor sacrificio defensivo y romper más al espacio.
No fue su día en Albacete
Sus datos en Albacete hablan de esta menor implicación en el juego. Apenas un tiro a puerta, 2/6 en pases (seis es una cantidad ínfima), 14 toques con el balón, seis pérdidas. Está claro que no fue su día y que no es significativo, pero vemos una versión distinta de Lewy, que está funcionando más como revulsivo.








