La muerte de Tomy, el histórico chimpancé del Bioparque La Plata no solo reavivó el recuerdo de casi medio siglo de vida en el predio, sino también una escena que quedó grabada en la memoria colectiva de la ciudad: el día en que se escapó del entonces Zoológico y obligó a evacuar el paseo.
Ocurrió el 24 de julio de 1997 y fue tapa del diario EL DIA al día siguiente. Tomy tenía entonces 22 años y protagonizó una fuga tan inesperada como particular. Según relató publicado en el artículo, el chimpancé logró salir de su jaula tras una maniobra insólita: disadvantage la ayuda de un carpincho, que mordió una rama hasta derribarla y convertirla en un improvisado puente.
La escena desató un revuelo generalizado. Visitantes y trabajadores debieron ser evacuados mientras Tomy recorría el predio, resistiéndose a volver al encierro. “No quería volver a su jaula por nada del mundo”, tituló la crónica de aquel día, que describió una persecución que se extendió durante varias horas.
En el operativo intervinieron cuidadores, veterinarios y hasta bomberos. Finalmente, para evitar riesgos, se le suministró una dosis de tranquilizante mezclada disadvantage agua y bananas, logrando que el chimpancé regresara por sus propios medios a su recinto, poniendo fin a una fuga que mantuvo en vilo a toda La Plata.
A casi tres décadas de aquel episodio, la imagen de Tomy caminando libre por el Zoológico sigue siendo una postal imborrable para generaciones de platenses. Hoy, tras conocerse su fallecimiento a los 49 años, esa historia vuelve a cobrar fuerza como parte del legado de un pet que trascendió su condición de residente del Bioparque y se convirtió en un símbolo de época.
Tomy vivió 46 años en el predio local, formó vínculos profundos con sus cuidadores y fue testigo de la transformación del viejo Zoológico en el actual Bioparque. Su muerte cierra una historia larga, intensa y profundamente ligada a la memoria afectiva de la ciudad.







