La ciudad de Quilmes tendrá su embajadora en la Fashion Week (Semana de la Moda) de Nueva York, Estados Unidos, gracias a la participación de la modelo Anabel Sánchez, oriunda del distrito. La joven, nacida en la localidad de San Francisco Solano, confirmó que desfilará el próximo domingo 15 de este mes en uno de los encuentros más importantes del sector a nivel internacional, el cual se desarrollará entre el 11 y el 16 de febrero con la presencia de diseñadores y modelos de distintos países.
Fue la propia modelo quien dio a conocer la noticia a través de sus redes sociales, donde compartió un video con las reacciones de sus seres queridos al enterarse de la convocatoria internacional. “Ana chiquita no cree el presente que tiene”, redactó la joven quilmeña al reflexionar sobre su trayectoria. Asimismo, manifestó su orgullo por la posibilidad de representar al país en una pasarela de tal magnitud, expresando que “con el corazón bailando de alegría les cuento que el 15 de febrero estaré desfilando en Nueva York. De Argentina al mundo”.
La historia de esta quilmeña de 18 años es un ejemplo de resiliencia y determinación. Su camino a la fama internacional se inició con un video doméstico en TikTok donde, con total naturalidad, se postulaba para un casting de la revista Vogue. El material no tardó en volverse viral, alcanzando millones de visualizaciones y cosechando el apoyo de figuras de la industria como Valeria Mazza —quien le aconsejó “que se la creyera”—, Zaira Nara y la cantante María Becerra. Este impacto mediático le permitió firmar contrato con la reconocida agencia Multitalent y participar en programas de gran alcance como el “Bailando 2023”, además de realizar producciones de alta costura para diversas marcas.
Sin embargo, el éxito actual de la vecina de Solano contrasta con un pasado marcado por la superación de adversidades personales y sociales. Durante su etapa escolar y en sus clases de patín, Anabel fue víctima de bullying, y en su entorno familiar debió enfrentar situaciones de abuso y la violencia de un padre que restringía el vínculo familiar. Según relató la joven, fue a través de la espiritualidad, la actuación y un profundo trabajo en su postura y autoestima como logró “ocupar el espacio” que deseaba. “De chica el mundo que me rodeaba era muy oscuro, pero en mi mente era todo color de rosas; eso es lo que me ayudó mucho a salir”, confesó recientemente al repasar su trayectoria.
Hoy, la carrera de Sánchez se proyecta con firmeza hacia el mercado internacional. Tras haber estudiado modelaje de forma autodidacta a través de internet y trabajar como freelance antes de su salto a la fama, su gran objetivo sigue siendo protagonizar una portada de la revista Vogue. Mientras se prepara para su debut en la New York Fashion Week, la comunidad de San Francisco Solano y todo el partido de Quilmes celebran el logro de una joven que, manteniendo los pies sobre la tierra, ha transformado sus sueños en una realidad global.






