El catenaccio es una idea de juego que se popularizó en Italia y que se basa en defenderse muy cerca de la portería propia con un sistema defensivo férreo que cierra todos los espacios al rival. El Zaragoza-Racing Club aplicó este modelo de manera muy genuina ante el Juvenil A blaugrana.
El Barça acabó ganando por la mínima (1-0) pero con más sufrimientos de los previstos ante un rival que se manttiene en la zona media de la tabla gracias a su solidez defensiva.
Los de Pol Planas monopolizaron la posesión del balón y atacaron copn paciencia y criterio pero los aragoneses resistían en su cerrojo intenso.
Orian Goren, Gorka Buil, Lovro Chelfi y Adrián Guerrero pudieron abrir la lata en el primer tiempo pero el conjunto zaragozano supo mantener el cero en su portería.
Orian Goren jugó de mediocentro contra el Zaragoza-Racing Club / FCB
El muro visitante se abrió en la reanudación tras una gran jugada de Lovro Chelfi. La acción del extremo croata la pudo finalizar Adrián Guerrero con una fantástica volea. El malagueño remató en el minuto 47 de manera tan acrobática como certera.
El gol de los blaugranas no cambió la idea de juego de un Zaragoza-Racing Club que basaba sus esperanzas de puntuar en no encajar un segundo gol.
El portero Mayoral se lució con paradas espectaculares y los postes evitaron en tres ocasiones que el Barça ampliara su marcador. Orian Goren fue el jugador del Juvenil A del Barça que más cerca estuvo de anotar un 2-0 que se resistió.
El conjunto visitante solo se acercó en un par de ocasiones a la portería de un Max Bonfill que logró otro partido más mantener a cero su marco.
El Barça avanza de manera provisional al Espanyol en la clasificación de la División de Honor Juvenil que juega este domingo en el campo del Girona.
El miércoles, el equipo de Pol Planas volverá a disputar la Youth League. Los blaugranas viajarán a Hungría para intentar eliminar al Maccabi Haifa israelita.








