La novena derrota de la temporada del Barça en Euroliga dejó malas y preocupantes sensaciones. Olympiakos se impuso al conjunto azulgrana por 87-75 en un partido loco que el equipo de Xavi Pascual tuvo perdido, para luego firmar una remontada prácticamente inverosímil, y finalmente volver a perder tras un pobre último cuarto en el que encajó un parcial de 28-11.
La salida al partido del Barça no fue nada positiva, con un parcial de 13-2 que reflejó que el conjunto heleno había salido al partido con varias marchas más que el cuadro catalán. Parecía que los de Bartzokas podían sacar el rodillo ante un rival poco agresivo y que tuvo como una de las mejores noticias de la primera mitad marcharse tan solo con nueve puntos de desventaja en el marcador (46-37).

Kevin Punter, en el partido de Euroliga ante Olympiacos /EFE
Remar para morir en la orilla
El Barça reaccionó en el tercer periodo liderado por el talento de Kevin Punter y Will Clyburn, que vivió un amargo regreso al equipo. Y luego, ese último cuarto ya mencionado para el olvido, en el que Pascual y sus jugadores tuvieron como única buena noticia salvar el average, ya que en el Palau el triunfo fue para los azulgranas por 13 puntos de diferencia (98-85).
El conjunto azulgrana no logró igualar el nivel físico, y la estadística no engaña. Fueron ocho rebotes más (38-30) los capturados por un equipo griego que duplicó al Barça en el ofensivo (15-7). Nikola Milutinov (4) y Tyrique Jones (5) sumaron más capturas en ataque que todo el Barça, mientras que Jan Vesely y Willy Hernangómez únicamente capturaron tres de los 30 rebotes de su equipo. El físico de Olympiacos es prácticamente inacabable, como su profundidad de banquillo. A día de hoy, el Barça, sin poder fichar, compite contra equipos con casi 20 jugadores en nómina y que se pueden reforzar prácticamente una vez por semana.
Excesivos balones perdidos
De donde no depende esa diferencia de músculo es en las pérdidas. Y lo cierto es que el Barça, que fue capaz de no perder un solo balón en el tercer cuarto, regaló 20 en los otros periodos. El equipo catalán, que pierde una media de 12,3 balones por encuentro, elevó de manera muy preocupante sus registros. Tornike Shengelia, con cinco pérdidas, firmó un partido para olvidar en esta faceta, mientras que ‘KP’ se fue hasta las cuatro.
Cinco jugadores del Barça superaron los 10 puntos. Punter (15), Brizuela (14), Clyburn (14), Vesely (12) y Shengelia (12) superaron los dobles dígitos en anotación, pero lo cierto es que estuvieron demasiados solos en ataque. Miles Norris anotó un triple en casi 13 minutos en pista, y de manera sorpredente, Juani Marcos, Joel Parra, Willy Hernangómez y Nico Laprovittola no lograron estrenar su casillero de anotación en el Pireo.

Nico Laprovittola se quedó sin anotar en el Pireo /EFE
La salida al tercer cuarto, de las pocas buenas noticias
Como parte positiva y para tratar de ver el vaso medio lleno, la salida del Barça a pista en el tercer cuarto. El equipo arrancó el periodo con un parcial de 0-9 con el que logró situar el empate en el electrónico, con buenas acciones de Vesely y esa apuesta en pista simultánea de Brizuela y Punter que despistó a la defensa helena. Olympiacos cogió algo de oxígeno, como era de esperar, pero Clyburn se tenía reservada una gran actuación en su regreso: del 54-46 se pasó al 58-61 con acciones de todos los colores del ’21’ azulgrana. Todo ello bien acompañado de Punter, y un guion de partido que había cambiado por completo. Pese a que no se pudo cerrar el triunfo en el último cuarto, la actuación en el tercero le sirve al Barça para demostrarse que puede imponer su juego hasta en los escenarios más complicados del continente.
El último periodo dejó malas sensaciones, pero con algo de fortuna, el Barça cayó en una jornada en la que también perdieron equipos como Real Madrid-Hapoel Tel Aviv, con los que pugnan en la parte alta de la clasificación. Un consuelo menor, como el de mantener el average favorable respecto a Olympiacos, que puede ser importante en unas semanas, pero que ahora pone sobre la mesa que el equipo azulgrana tiene todavía margen por delante para seguir mejorando, siempre consciente de sus limitaciones.








